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Secretos enterrados capítulo 40
Esteban fue a preparar el café, Paul también se levantó del sillón y lo siguió hasta la cocina.
-¿Quieres, que te eche una mano?
-¡Te lo agradezco, pero no es necesario!
El hombre preparó la cafetera en un santiamén, al disponer de café ya molido.
Mientras que este se hacía, sacó un pequeño mantel con dos servilletas "tipo tu y yo" y se dispuso a ponerlo en la mesa de centro.
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Las monedas de plata capítulo 45, Romeo y Julieta versión de Verónica
El padre de Julieta, dormía como un bebé aunque roncaba de manera muy llamativa, en aquellos tiempos nada se sabía de la apnea esa.
Julieta, a Romeo le abrió el portón, y lo esperó detrás de la puerta.
Al entrar, Julieta se llevó un dedo a los labios, diciendo con ello que entrase en silencio, no fuera a ser que su padre despertase.
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lunes, 19 de abril de 2010
EL NIÑO DE LA CALLE CUENTO
Era un niño callejero, sin padres, ni nadie que lo quisiera, ni nadie a quien querer. Vivía por decirlo de alguna manera, en una chabola, casi derruida, buscaba de las basuras, para comer, iba muy sucio y maloliente.
Aquel día Mariana, pasó por allí, una mujer de mediana edad, lo miró y ni corta ni perezosa, se dirigió al niño.
Estás solo eres pequeño, tus padres se preocuparan?
En un principio, pensó no contestar, pero aquella señora, tenía un tono tan cariñoso, que pensó no merecía hacerle, ese desprecio.
No estaba acostumbrado, a que nadie le mostrara ninguna consideración.
No tengo padres, estoy solo
Pero eso no puede ser?
Pues es así, no tengo a nadie
Vente conmigo, estoy sola como tu, nos haremos compañia, cuidaré de ti
No, estoy bien así
Bueno hijo, pero no es bueno para tí, estar solo
Me arreglo bien, no tiene que preocuparse
Mariana se despidió, pero lo hizo con gran preocupación.
Javier, que así se llama el niño, se dio una vuelta, por los alrededores, decidió que ya era hora de regresar, a su chabola.
Entraba frío, por tantos agujeros que había, pero consolado se dijo, que era mejor estar allí, que en la calle.
Al día siguiente, Mariana, lo buscó por donde lo encontró el día anterior.
Allí estaba el pobrecito, desaliñado, rebuscando en las basuras.No podía consentir aquello.
Eso no puede seguir así? o vienes conmigo, o denuncio como vives, decide.
Usted no se meta, no quiero ir a un sitio de esos, para que me busquen unos padres. No los necesito.
Bueno hijo, te vienes conmigo, no te voy a dejar solo aquí. Ya sabes o vienes conmigo o.......?
Lo llevó a su casa, era pequeña, pero sin duda allí estaría muy bien.
Voy a poner la comida, anda hijo lavate ahí las manos, comeremos.
Mariana le preparó el baño. Anda toma esta ropa de mi sobrino, te quedará bien, a la tarde iremos a comprar unas cosas, que necesitas.
Cuando salió del baño, tan limpio y oliendo tan bien, la mujer se estremeció, un niño tan precioso, la vida que sin duda tuvo que llevar? sin duda muy cruel.....
Mariana a espaldas de el, empezó a moverse por todas partes, pues lo quería adoptar.
Un día se presentaron en el domicilio, unas personas muy serias. Quienes son, que querrán? se preguntó muy mosqueado.
Mariana, muy dulcemente le explicó que pensaba adoptarlo. Que aquellas personas, traían unos papeles, que ella debería firmar. Que piensas Javier?
Tu serás mi mamá, no me quiero ir nunca de tu lado.
Se abrazaron muy emocionados lo dos.
Ya tenía una mamá, la mejor de todas, ahora su vida sería distinta. haría lo que tienen que hacer los niños, jugar, ir a la escuela y aprender, poquito a poquito hacerse un hombre de bien, pero todo irá llegando, por sus pasos contados.
Se acabó
FIN
Verónica
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9 comentarios:
Bonito cuento, amiga Verónica. Y pensar la cantidad de niños en el mundo que viven en las calles, viviendo de la basura, durmiendo en cualquier rincón... Me parece tan duro, y tan inexplicable que en los tiempos que vivimos sigan pasando estas cosas.
Un abrazo.
MERCEDES:
Gracías amiga. La verdad es que en el siglo XXI estas cosas no deberían pasar, pero por desgracia esto va en auge.
Es mi forma de denunciar esta situación, y que mejor manera que hacerlo en un cuento.
Y te voy a contar algo, mi madre se llamaba Mariana, como esta mujer.
Feliz noche amiga
Un abrazooo
Bonito relato con final feliz, ojalá todos los niños que viven en esas condiciones, encontraran gente así de cariñosa y le diera ese calor que les hace falta.
Besos.
PD. No veas como te cunde escribir.
Si, es cierto que en pleno siglo XXI pases estas cosas es increíble. Por suerte en el cuento se resolvió de la mejor manera. A veces no es tan fácil, ni para los que lo quieren adoptar, ni para el niño, que quiere seguir estando en la calle y haciendo cosas que no debería.
Ojalá que el mundo se llenara de personas como Mariana.
ERIKA:
Gracías amiga. Ojalá en ningún lugar del mundo, un niño, (nadie) viviera en esas condiciones, y encontraran a personas dispuestas a darles amor, como tu dices, el calor que tanta falta les hace.
Feliz noche amiga
Un besooo
BEATRIZ:
Es que amiga Beatriz, esto es un cuento, y aquí todo se hace posible. ¡Es lo bonito de escribir!
En la vida real, tod@s sabemos como funcionan estas cosas.
Pero de todas formas, nadie en ningún lugar del mundo, debería vivir en la calle.
Feliz día amiga
Besitos
AMANDO CARABIAS MARÍA:
Ojalá así fuera amigo, el mundo necesita de muchas Marianas. Sabes? mi madre se llamaba así, y deberían haber muchas madres como ella.
Feliz noche amigo
Un abrazooo
Un final feliz para un principio incierto...precioso cuento Vero....besooosss
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