ESTOS SON LOS PERSONAJES DE HASTA QUE TÚ TE VAYAS

A medida, de que vayan apareciendo nuevos personajes los iré agregando para que la novela sea mucho más fácil de leer.
José es el marido de Anita
Anita es la mujer de José
Amigo es el perro de ambos
María es una curandera querida por todos
Juan es el panadero, hombre muy afable
Don Federico es el patrón de José y marido de Doña Manolita
Doña Manolita es la mujer de Don Federico, está enferma de gravedad

jueves, 29 de abril de 2010

JOSÉ EL VAGABUNDO MIS PERSONAJILLOS DE POCA MONTA

En la aldea cuando llegaba el buen tiempo, aparecía un personaje, un visitante con pinta de vagabundo.
Cuando se dirigían a el, casi siempre contestaba con gestos.
Al principio los aldeanos estaban expectantes, pero como el hombre no se metía con nadie e iba a lo suyo, sin molestar a nadie, dejaron ya de preocuparse.
Iba hacia el río y allí sacaba una pastilla de jabón, con la que se aseaba  y lavaba su ropa, que tendía encima de los matorrales.
Se sentaba en la orilla, y allí se quedaba pensativo bastante rato, o se echaba una siesta, esperando a que la ropa se le secara.
Los niños que andaban siempre por allí, se acercaban a el.
Uno de ellos, rodeado de otros muchos, le preguntó
Estas solo?
Si
No tienes mujer?
No
Como te llamas?
José
Y así siempre.
Contestaba muy escuetamente.
Nadie sabía donde dormía, si lo hacía al raso, en alguna caballeriza, o en alguna casa vacia.
Nadie le temía en aquel lugar.
En la aldea muchas familias, cuando pasaba cerca de ellos, le decían:
Pasa por casa José te daré unos choricillos.
Cada uno algo siempre le daba, el hombre lo metía en una bolsa y se iba hacia otra parte.
Cuando se acababa el verano, desaparecía hasta el siguiente año.
Cuando llegaba otra vez el buen tiempo, los aldeanos ya lo esperaban, y si tardaba algo se preguntaban que le había pasado a José.
¡ Ya viene José, mira por ahí llega !
Todos lo consideraban como uno mas del lugar, se ponían contentos al verlo aparecer año tras año.
Pero un año llegó el buen tiempo y no llegó, ya nunca mas lo hizo.
Los aldeanos se preguntaban que le había pasado a José el vagabundo, que nunca les hizo a ninguno mal, y por el que sentían cariño.
FIN
Verónica

miércoles, 28 de abril de 2010

AQUELLOS VECINOS CUENTO

Abuelita cuentame un cuento, ¡estoy aburrida!
Ven cariño, mejor te contaré una historia, que pasó cuando yo era mas pequeña que tu
Tu eras pequeña, abuelita?
Claro hija, no pensarás, que nací con arrugas?
Vamos cuéntamelo?
Cuando yo era pequeña, teníamos unos vecinos, que eran muchos hermanos, una era como yo, otros mas grandes, había de diversas edades.
Los vecinos, apenas les hablaban, porque decían eran gente de mal vivir.
Mis papás y mi abuelita si que les hablaban, y ellos se sentían queridos por nosotros, pero no así por todos los vecinos.
Su papá los maltrataba y a su mamá también. Murió por su gran afición a beber, así que se quedaron solos, la mamá tenía que fregar mucho, para sacar aquella casa adelante, ya que al ser tantos, apenas tenían para comer. Mi mamá y mi abuelita, muchas veces los ayudaban.
El niño mas pequeño, que era un poquito mas mayor que yo, era bastante rebelde, pues muchas veces, nos tiraba piedras a mi hermano y a mi.
Le teníamos un poco de miedo, porque de estar bien, pasaba a estar muy nervioso, así que nos terminaba tirando piedras, o pegando, nosotros luego llorabamos, y corríamos a decírselo a nuestra mamá.
Pasó un poquito tiempo,la mamá de aquellos niños, encontró un nuevo hombre, al principio todo iba muy bien, pero duró muy poquito tiempo.
Empezó también a beber, así que pegaba a nuestra vecina, y a sus hijos mas pequeños. Ya que los mas mayores, en cuanto pudieron, se marcharon de allí.
Muchas veces, los encontrabas rebuscando por la basura, mi hermano y yo se lo decíamos a nuestra madre, y ella les preparaba un bocadillo, y nosotros se lo llevábamos.
Nos enteramos, que cuando aquel hombre, llegaba a casa bebido, les pegaba y en mitad de la noche, los echaba a la calle. Cuando mi madre se enteraba,los acogía.Pero muchas veces no llegaba a enterarse, así que dormían en la calle.
Esa era su vida. Te lo explico,porque nunca se debe menospreciar a ningún niño.Ellos no eligen vivir así,no les queda mas remedio que aceptar su destino.
Y se hicieron mayores, parece que la vida poquito a poquito, les fue sonriendo
Te ha gustado?
Si abuelita, ¡pero me ha dado mucha pena!
Hija, es que la realidad, es así de dura, muchas veces.Si alguien te necesita, ayuda en la medida que puedas, harás un poquito feliz a quien no lo es.
Gracias abuelita por contarme ¡tan linda historia! cuando yo sea mayor, ayudaré a las personas.
Le dio un besito a la abuelita,  y salió corriendo a jugar.
Se acabó
FIN
Verónica

martes, 27 de abril de 2010

MI AMIGO RAMÓN CUENTO


Tenía siete años cuando nos mudamos mis padres, mis hermanos y yo a una casita pequeñita pero muy linda.
Allí hice amistades, como no? era una niña y tenía facilidad para ello.
Lo que quiero contarles, es un pedacito de historia. Como dije tenía siete años.
Al mudarnos conocí a niñ@s como yo, año arriba, año abajo.
Ayudaba mucho a mi madre en casa, desde muy pequeñita lo hacía, se me daba pero que muy bien, mi madre siempre estaba muy atareada.
Por aquel entonces, no era muy habitual tener en casa televisión, un hermano mío y yo los domingos nos íbamos al merendero de mi amigo Ramón, allí veíamos programas para niños, junto a Ramón.
Nos sentábamos en un rincón para no molestar, a los clientes.
Su madre siempre nos ponía algo para merendar, mientras veíamos la tele.
Se acercaba el cumpleaños de mi amigo Ramón.
Vegónica vas a venig a mi cumpleaños?
¡No se si me dejará mi madre!
Yo se lo pedigué
Y mi amigo Ramón tan dispuesto hasta mi casa me acompañó, yo no paraba de decirle que quizás no me dejara ir, porque tenía que ayudarla.
Señoga.........dejagás venig a la Vegónica a mi cumpleaños?
Mi madre cuando lo vio allí, tan guapo, tan amigo, no le quedó mas remedio que dejarme.
Llegó el día de su cumpleaños, allí estábamos tod@s sus amig@s, su madre y su abuelo adornaron el merendero con papelitos de muchos colores colgados por todas partes, nos montó unas mesas con bocadillos, bebida de naranja, limón y cola, y luego un gran pastel, que Ramón sopló sus velitas y se le notaba muy contento y feliz.
Allí estábamos tod@s con aquel amigo maravilloso, que quería a tod@s igual, y era tan sencillo y amable.
Amigo Ramón, que nunca te olvidé, que te recuerdo como hablabas, tu manera tan peculiar, no pronunciabas la r ( la cambiabas por la g, por un problema en tu paladar según decías ) que a pesar de todos los años que han pasado, nunca te olvidé. Te llevo dentro de mi corazón.
Un enorme abrazoooo amigo Ramón
Verónica

lunes, 26 de abril de 2010

LA HADA ILUMINADA REUNIÓN DE HADAS CUENTO

Has visto Hada Iluminada hay un papelito ahí para esta noche, reunión de hadas, a las 20.00 horas?
Para que será Raquel?
No sé, luego iremos seguro que será interesante.
Llegaron las 20.00 horas, empezaron a llegar muchas Hadas, cada una se iba sentando por orden, ocuparon muchas sillas, aquella reunión presagiaba que sería de mucho interés.
Cuando todas estaban sentadas, la Hada Superiora, tomó la palabra.
¡ Hola Hadas amigas! muchas gracias, por vuestra asistencia a esta reunión.
Debatiremos temas de mucho interés.
Bueno estamos aquí, para intentar arreglar temas que son graves, por los cuales si no se toman medidas severas, no se arreglarán. Así que debatiremos estos temas.
Cada una de vosotras, tendrá que poner encima de la mesa, que problema ve en este nuestro mundo. Empecemos.
Empieza Hada Iluminada.
En el mundo hay guerras, y personas que mueren de hambre, no me parece nada bien.
Y tú Hada Mercedes ¿ qué problema quieres plantearnos en esta reunión.
Creo que hay mucha gente, privada de su libertad injustamente.
Hada Mery
Pienso que hay muchas injusticias con los niños, el tema que mas me preocupa, es el maltrato hacia ellos.
Hada Raquel, es su turno.
Pienso que hay mucha violencia contra mujeres, también contra los hombres, no lo olvidemos.
Hada María
Veo que se hace muy poco, para salvar nuestro planeta, poco a poco se está destruyendo.
Hada Esther
Hay muchas injusticias, con los animales.
Hada Lidia
Hay muchas personas sin trabajo, cada vez mas.
Hada Ana
Hay mucha violencia en las calles, da miedo pasear por ellas.
Y así siguieron largo rato, debatiendo estos temas.
La Hada Superiora tomó de nuevo la palabra.
Cada una de vosotras, partirá a su nuevo destino, lo hará de la siguiente manera.
Cada una trabajará,  para lo que escogieron en esta reunión, pediremos ayuda a personas cualificadas para ello, vosotras seréis de gran ayuda. Sé que son misiones muy difíciles pero lo conseguiréis, no os quepa duda.
A los pocos días, cada Hada partió a su nueva misión.
La Hada Superiora pensó, que era una tarea difícil para todas, pero tenía fe en que aquellas cosas se pudieran conseguir.
Se acabó
FIN
Verónica 

domingo, 25 de abril de 2010

LA HADA ILUMINADA CUENTO


En el pueblecito de las Flores sus habitantes, habían dejado de ser amables, con sus vecinos.
Aquello no pintaba muy bien.
Un grupo de hadas, todas las tardes, daban vueltas por el pueblo y alrededores, se dieron cuenta, que allí no reinaba la paz. Se lo dijeron al Hada Superiora, que allí necesitaban ayuda.
La Hada Superiora, que tenía ya muchísimos años, y era muy sabia, decidió que la Hada Iluminada, debería ayudar, a que todo volviera a la normalidad.
No sé si sabré? es mi primera misión.
Lo harás muy bien, ya verás.
Como lo haré?
Deberás meterte en sus hogares, cuando sepas que no están, te paseas por la casa y pronuncias, estas palabras.
¡A partir de hoy, con todos me hablaré!
Solo eso?
Si solo, cada día, visitarás cinco hogares. Al día siguiente a cinco mas y así hasta que todos, se vuelvan a hablar.
Calculo que en un mes, reinará otra vez la paz en el pueblo de las Flores.
La Hada Iluminada, se fue para el pueblo. Vigiló y vigiló los hogares, cuando veía que sus moradores, salían para trabajar, o para cualquier menester, aprovechaba y se metía en los hogares, pronunciando muy despacito, por toda la casa, las palabras que deberían traer de nuevo la armonía, a los habitantes, de aquel pueblecito tan bonito.
Así cada día visitaba, cinco hogares. Al día siguiente, en los hogares, que ya había visitado, las personas, no sabiendo que les pasaba, actuaban de manera diferente.
¡Buenos días! como estás?
Las personas, los miraban sin dar crédito, a lo que estaban viendo y oyendo.
Cada día eran mas y mas personas, las que se hablaban.
De nuevo, volvió a reinar el amor, la educación y el cariño. Así que la Hada Iluminada, dio por terminada su misión en aquel lugar.
Y volvió a su mundo maravilloso, el mundo mágico de las hadas,  fue a ver al Hada Superiora, para darle la noticia, de que ya reinaba la paz de nuevo, en aquel pueblecito.
Lo has hecho muy bien, Hada Iluminada, te felicito, ya sabía yo, que lo harías a la perfección.
Hada Superiora, no comprendo, como unas simples palabras pronunciadas obren ese milagro.
Mira Hada Iluminada, los hogares que visitaste, se quedaron impregnados por tus palabras y por tu amor.
Sus almas captaron todo eso. Lo dicho te felicito.
Ah no te vayas, te tengo preparada otra misión.................
FIN
Verónica

sábado, 24 de abril de 2010

ME LLAMO CHRISTIAN CUENTO 2 FINAL

Y empezaron sus días en aquel pueblecito, pintoresco.
Son buenos mis tíos, se dijo el niño, ahora estaré mucho mejor, me trataran como a un rey, estaré mejor que en mi casa, mi madre siempre está histérica. ¡ Que suerte he tenido ! se dijo el niño, relamiéndose de gusto, Pero.....no sé no sé.....si acertará.....
Vamos a cenar dijo la tía, que para mas inri se llamaba Ana.
La tía, sirvió la cena, su tío Jaime se levantó para colaborar.
Christian, vienes a ayudar? dijo su tío.
Eh, como ayudar? pensó el niño
Sin ganas se levantó de delante del televisor, ya que estaban dando unos dibujos, que  a el le gustaban mucho.
Pero claro, aquella no era su casa. Aquellos no eran sus padres. No le quedó mas remedio, que levantarse del sofá, y de mala gana, pero disimulando, accedió a la petición de su tío.
No sé, no sé como acabará esto? se dijo. No le empezaba aquello a gustar. A sus padres ya los tenía por la mano. Sus tíos no le empezaban a caer muy bien, ya venían con exigencias.
Y empezaron a pasar los días, al niño se le pedía que colaborara, y terminó acostumbrándose, a que aquello pasara. Poquito a poquito aquello de que tenía que colaborar, le fue entrando en su cabeza.
A veces, cuando se iba a dormir, pensaba que echaba de menos a sus padres, y se daba cuenta, que con ellos no se portaba demasiado bien.
Y bueno pasaron, mas días, sus padres le llamaban por teléfono, día si y día también.
Cuando se levantaba de la cama, iba al baño se arreglaba, y salía derechito para la cocina.
Buenos días tía, pongo la mesa?
Si Christian, llevate la leche y el cacao, ahora preparo unas tostadas. Ah y llevate la mantequilla y la mermelada.
Vale tía.
Desayunaron, y ayudó a llevar las cosas al fregadero.
Sin duda aquellos días, en casa de los tíos, funcionaron.
La mamá de Christian Inés, se recuperó bastante bien. Tomaba su medicación a sus horas. Y otras cositas que el buen médico le había recomendado, tales como pasear, leer, distraerse, etc.
Y bueno para no alargarlo mas. Llegó el último día de su estancia, en casa de Jaime y Ana, llegaron sus papás a recogerlo. Fueron poco mas de dos meses. ¡ Como había crecido ! si que había pegado un buen estirón.
La tía Ana, fue a sacar unos presentes, para su hermano y cuñada, también para todos ellos.
El niño fue tras Ana, los padres se miraron uno a otra sin comprender. Al ratito si comprendieron, sin duda Christian, en sus días venideros, les daría muchas sorpresas mas.
Volvieron a casa y vieron que no se habían equivocado....
Esto empezaba a marchar bien, pero que muy bien.
Y esto se acabó
FIN
Verónica

viernes, 23 de abril de 2010

ME LLAMO CHRISTIAN CUENTO 1

Christian era un niño, que siempre quería hacer su santa voluntad.
Sus padres ya no sabían que hacer con el.
Su mamá era una mujer, bastante nerviosa, muy a menudo perdía los estribos, por su hijo, tan y tan caprichoso.
Un día ya desesperada, se fue a visitar al médico.
Mire Inés, lo que tiene que hacer, es enviar una temporada a su hijo, a casa de algún familiar.
Como siga usted así, no me quedará mas remedio, que ingresarla.
La mujer lo miró y pensó que aquel médico, se había vuelto chiflado.
El médico después de darle una serie de recomendaciones, le recetó unas pastillas, y le concertó nueva visita, para la siguiente semana.
A la noche, cuando llegó su marido ( un bendito ) de su trabajo. La mujer lo esperaba ansiosa.
Inés fuiste al médico?
Si Juan, sabes lo que me dijo el muy demente?
Juan la miró, un poco preocupado. Algo no marchaba bien, se dijo.
Que tenemos que enviar a Christian, a casa de algún familiar.
Mujer, si te lo dijo el médico, habrás ido nerviosa?
Ya sabes Juan, el niño me saca de mis casillas.
Mira Inés, el médico tiene razón. Ahora mismo llamo a mi hermana, que estará encantada, de tener a Christian, estas vacaciones de verano, en su casa. Le vendrá bien a nuestro hijo, irse un tiempecito al pueblo.
Dicho esto, fue a la sala y llamó a su hermana.
Al rato volvió. Inés todo arreglado. La semana que viene el niño se marchará, a casa de sus tíos.
Mi cuñado tiene que venir cerca, a unos asuntos, recogerá a nuestro hijo.
Pero Juan
Anda mujer, ya está todo arreglado, una temporada, le irá bien a nuestro hijo. Y a tí también.
La mujer, no quiso discutir, ya todo estaba hablado, se dijo. Quizás el médico no fuera tan demente.
Y llegó el día de la partida del niño. Que todo hay que decir. Se fue encantado.
Y empezó,  una vida mas relajada en aquella casa.
Continuará.....................................................
Mañana el final

jueves, 22 de abril de 2010

EL LORO CUENTO


Francisco un día volviendo de su trabajo, a lo lejos creyó ver un pájaro muy grande, con muchos colores. Se acercó hasta allí. Y si, había un bello pájaro grande.
Se dijo que era un loro. Pero que hacía aquel bonito pájaro solo?
Miró para un lado de la calle, luego para el otro, para arriba, para abajo. ¡Allí solo estaba aquel pájaro! Así que decidió llevárselo para su casa, sus hijos se pondrían muy contentos.
Al entrar en casa, los pequeños estaban viendo los dibujos animados. Al ver entrar al padre, con semejante pájaro en la mano, fueron a ver al lindo pájaro.
Mirad chicos, le tendremos que poner un nombre.
El mas chiquitín, un niño de unos tres añitos dijo:
Pepe, yo quiero que se llame Pepe.
Bueno hijo,le llamaremos Pepe, dijo la madre.
El hermano, con gesto de disgusto, le dijo a su hermano.
¡Vaya nombre, para un pájaro!
A mi me gusta, yo quiero Pepe, verdad mamá?
Vale ponle como quieras, Pepe está bien, dijo el padre
Le pusieron de comer, el padre tenía una gran jaula y allí lo metió.
El pájaro pensó que allí no le gustaba estar, vaya vida, mira que ir a parar a una jaula, con lo feliz que el estaba suelto en la calle.
Al poco rato el loro, empezó a decir palabras no muy bien sonantes, Francisco que le escuchó fue donde estaba el loro, y le riñó.
Palabras feas no, eh Pepe?
El pájaro lo miró asustado. ¡Ahora vendrá y me pegará pensó!
Francisco en vez de hacer, lo que el pájaro pensaba, se lo llevó a una habitación y lo dejó allí encerrado. No sin antes decirle, que cada vez que hablara mal, ese sería su destino.
Muchas veces lo llevó a aquella habitación, así que Pepe ya cansado, pensó que lo mejor  sería portarse bien, y olvidarse de aquellas palabras feas.
Nunca mas las volvió a pronunciar. Francisco lo sacó de la jaula, el loro estaba tan feliz, que empezó a ganarse su afecto.
Los niños jugaban con el loro, los acompañaba en sus lecciones, repetía todo lo que los niños leían y empezaron a tener mejores notas. Otras veces cantaban, el loro les acompañaba se lo pasaban en grande.
El dueño no apareció nunca, así que decidieron quedárselo para siempre
Todos felices, y Pepe mas.....
Tocó su final
FIN
Verónica

miércoles, 21 de abril de 2010

INGRID CUENTO


Ingrid era una adolescente que tenía un gran complejo, porque estaba algo llenita. Su madre se daba cuenta, que algo le pasaba, sin saber precisar muy bien lo que le ocurría.
La mujer pensaba que eran cosas de amores. Ni por la imaginación se le podía pasar que su Ingrid, empezara a hacer tonterías con la comida.
Pero un día
La adolescente estaba en el lavabo, vomitando y la madre que se disponía a entrar, la escuchó. Se quedó helada, parecía como si de pronto, hubiese visto claro lo que a su Ingrid le pasaba.
Aporreó la puerta: Ingrid haz el favor de abrir la puerta, Ingrid abre la puerta.
La adolescente seguía vomitando, para hacerlo había metido sus dedos en la garganta. Al rato salió del lavabo, sabiendo que su madre ya se había percatado de todo.
Que te pasa, es que estás loca hija?
¡Mamá es que estoy muy gorda!
No digas tonterías, eres todavía una niña, eres una majadera. Eso pasa porque lo tienes todo, si no fuera así, seguro que no harías esas locuras.
Decidió llevarla al día siguiente al médico.
Y ya desde allí la ingresaron, en un hospital, que se dedicaban a esos temas.
¡No olvidemos que esto es un cuento, nada es así, pero es mi cuento!
La niña quedó ingresada. Ahora determinarían que hacer con ella, para que volviera a ser una adolescente, normal, sin aquellas locuras metidas en su cabeza.
En aquel hospital las normas eran muy estrictas. Ahora veremos de que se trataban.
La llevaron junto a otras adolescentes como ellas, a un lugar donde carecían de comida y de otras cosas básicas para vivir.
Aquí os quedáis, dentro de un mes vendremos, a ver que tal os va?
Se quedaron allí, al principio muy bien, nadie les imponía que comieran, pero duró muy poquito tiempo. Miraban a las personas que vivían en aquel lugar, se daban cuenta que no eran personas normales, les faltaban kilos de peso, no había apenas nada para comer.
Al mes vinieron a por ellas.
Quien se viene, para casa?
Todas los miraban con desesperación, no les gustaba aquel lugar, la miseria, cuando en sus casas tenían de todo.
Las volvieron a llevar al hospital, sin duda aquel método funcionaba, un poquito de ayuda hizo el resto.
Al poquito ya estaban todas en sus casas. El milagro se había producido.
Jamás volvió a pensar que estaba llenita. Cada día de su vida daba gracias por la suerte que tenía, unos padres que la adoraban, un techo para vivir, y comida en abundancia.
Muchas veces pensaba que aquellas personas, que carecían de todo. Y pensaba que ojalá ninguna persona en el mundo pasara hambre jamás.
Esto se acabó, no olvides que lo que leíste es un cuento.
FIN
Verónica

martes, 20 de abril de 2010

NO, TOY CANZAO MIS PERSONAJILLOS DE POCA MONTA

Hacía unos días esplendidos, así que Manuel pensó que aprovecharía para pintar la vivienda.
Abrió las ventanas de par en par, hacía mucha calor y para no intoxicarse con el olor penetrante de la pintura.
Se puso ropa cómoda y se dispuso a pintar.
Con el rodillo empezó a darle a la pared, le estaba quedando de un blanco inmaculado.
Oía a un vecino hablar, al otro con la radio, alguna vecina cantando, etc. Cada uno a su rollo y en su mundo.
Manuel como ya dije anteriormente, estaba muy afanado pintando la pared de la habitación.
En el piso de al lado, la mujer........bueno poquito a poquito, iremos viendo como era la mujer.
Francisco, hacemos el amor?
Manuel con el rodillo en la mano, se acercó mas hacia la ventana, pensó he escuchado bien?
No, toy canzao
Bueno me bajo al bar, y cuando suba lo hacemos vale?
La mujer ni corta ni perezosa, bajó al bar que estaba en su misma calle.
Diremos que era muy adicta a las maquinitas, se metía en el bar y lo primero que hacía, era dirigirse hacia ellas. Cuando perdía gritaba como una energumena.
Pasó mucho rato
Manuel con sus ventanas abiertas la escuchó llegar, preparado para no perderse ni el mas mínimo detalle.
Y no se equivocó. Al momento la escuchó con su particular vozarron.
Ya he venido del bar. Va Francisco vamos a hacer el amor, que ya te he dejado descansar.
Mujé, mira que ere pezá, vamo anda, que si no, no me va a dejá tranquilo.
Y cada uno siguió con lo suyo.
FIN
Verónica

lunes, 19 de abril de 2010

EL NIÑO DE LA CALLE CUENTO

Bonita imagen de internet

Era un niño callejero, sin padres ni nadie que lo quisiera, ni nadie a quien querer. Vivía por decirlo de alguna manera...en una chabola casi derruida. Buscaba de la basura para comer, e iba muy sucio y maloliente.
Aquel día Mariana pasó por allí. Una mujer de mediana edad, lo miró y ni corta ni perezosa se dirigió al niño.
-Estás solo, y eres pequeño. ¡Tus padres se preocuparan!
En un principio pensó no contestar. Pero aquella señora, tenía un tono tan cariñoso que pensó no merecía hacerle ese desprecio. No estaba acostumbrado a que nadie le mostrara ninguna consideración.
-No tengo padres. ¡Estoy solo!
-Pero eso no puede ser.
-Pues es así. No tengo a nadie.
-Vente conmigo, estoy sola como tú y te cuidaré.
-No. Estoy bien así.
-Bueno, hijo. Pero no es bueno para ti el estar solo.
-Me arreglo bien. No tiene usted porqué preocuparse.
Mariana se despidió, pero lo hizo con gran preocupación.
Javier, que así se llama el niño se dio una vuelta por los alrededores y decidió que ya era hora de regresar a la chabola.
Entraba frío por tantos agujeros como tenía. Pero consolado se dijo que era mejor aquello que la calle.
Al día siguiente...Mariana lo buscó por dónde lo encontró el día anterior.
Allí estaba el pobrecito... Desaliñado y  rebuscando en la basura. Ella no podía consentir aquello.
-Eso no puede seguir así. O vienes conmigo o denuncio como vives. Así que decide.
-Usted no se meta. No quiero ir a un sitio de esos, para que me busquen unos padres. No los necesito.
-Bueno hijo... Te vienes conmigo. No te voy a dejar aquí solo. 
Ya sabes.... O vienes conmigo o...
Lo llevó a su casa. Era pequeña, pero sin duda allí estaría muy bien.
-Voy a poner la comida. Anda, lávate ahí las manos que vamos a comer. -Le señaló el fregadero.
Mariana le preparó el baño pero un poco más tarde.
-Báñate y ponte esta ropa de mi sobrino. Te quedará bien. A la tarde iremos a comprar unas cosas que necesitas.
Cuando salió del baño, tan limpio y oliendo tan bien ella se estremeció. Un niño tan precioso y habiéndolo pasado tan mal...
La mujer, a espaldas de él empezó a moverse por todas partes ya que lo quería adoptar.
Un día... se presentaron en el domicilio unas personas muy serias. 
-¿Quienes son? ¿que querrán? se preguntó muy mosqueado.
Muy dulcemente le explicó que pensaba adoptarlo, y que aquellas personas traían unos papeles que ella debería firmar.
¿Qué piensas, Javier? 
-Tú serás mi mamá. No quiero irme nunca de tu lado.
Se abrazaron muy emocionados.
Ya tenía una mamá. Y era la mejor de todas. 
Su vida sería ahora distinta. Haría lo que tienen que hacer los niños, jugar, ir a la escuela y aprender. Poquito a poquito se haría un hombre de bien. 
Pero todo iría llegando por sus pasos contados.
FIN
Autora Verónica O.M.

domingo, 18 de abril de 2010

PITA Y PITO DOS SIMPÁTICOS PERRITO CUENTO 12 FINAL

Al día siguiente se levantaron muy pronto, ya tenían en la mesa de la cocina (color rosa) un rico desayuno. Desayunaron con mucho apetito.

-Bueno, ya debéis ir para la escuela, os espera un día bonito.

Pita le dio a su mamá un besito, Pito muy educado se mantenía en un segundo plano, esperando a su amiguita para irse a la escuela. Tuvieron cuidado al cruzar las calles, sus mamás siempre les recordaban que cruzaran por el semáforo, cuando estuviera verde. Así lo hicieron.

Se cruzaron en la entrada con mas perritos, la profesora estaba de pié para darles los buenos días a todos ellos.
-¡Buenos días! Podéis sentaros.

La mañana rápidamente, todos eran bastante listos, las explicaciones de la maestra daban su fruto muy merecido.
-Podéis ir al patio a jugar un ratito, tenéis media hora. Adelante.

Jugaron, y jugaron, pasándoselo todos muy bien.
Volvieron a la clase (aula) y continuaron con sus lecciones y ejercicios. La mañana pasó en un visto y no visto.
-Ya os podéis marchar -dijo la profesora-.

Así pasaron muchos días, la escuela, el parque, alguna salida que hacían con la mamá de Pita al cine, a merendar...
Llegaron del colegio, muy contentos, hablando de sus cosillas. Y llamaron a la puerta.

-Ya va, ya va, un momento.

-¡Hola mamá!

-¡Hola cariño!

-¡Hola, señora María!

-¡Hola Pito! Entrad que tengo una sorpresa.

Entraron los dos, allí dentro habían dos familiares, Pito dio un grito de alegría.
-¡Mamá, abuela!
Se echó en brazos de las dos, muy emocionada la abuelita lo abrazó con muchísimo cariño.
-Mi querido nietecito. ¡Cuanto te he echado de menos!

-Y yo, abuela. Tenía mucho miedo...

-Yo también lo tenía, cariño. Pero me ha dicho un pajarito, que alguien ha pedido que nada me pasara. Y gracias a eso estoy aquí.

Su mamá, le contó que la abuelita había estado anémica. Ella estando solita, muchas veces no comía lo que debía. Así que se puso malita, le pusieron unas inyecciones, tomó unas vitaminas, y ya estaba mucho mejor.  La buena noticia, no se separarían más. Se quedaría a vivir con ellos.
Todos estaban muy contentos.

Pita le dijo flojito en el oído
-¡Ya te dije que se curaría!

Los dos se echaron a reír. Ahora continuarían con sus vidas, se harían pronto mayores y deberían pensar en otras cosas. Pero todo llegará.
En vez del tan socorrido colorín colorado, dejaremos que los perritos se despidan.

Pita dijo... ¡Guau, guau!

Pito dijo... ¡Guauguauguauuuuu!
Puede que algún día sepamos como les va...
FIN
Verónica O.M.

sábado, 17 de abril de 2010

PITA Y PITO DOS SIMPÁTICOS PERRITO CUENTO 10-11

Se sentaron, un ratito allí en el parque pensando estar muy poco tiempo. Después cenar,  y a dormir ya que al día siguiente deberían ir a la escuela.

-¿Pita te puedo contar una cosa?

-Pues claro que sí, vaya pregunta.

-Sabes, estoy un poquito triste, escuché ayer llorar a mami. ¿Será porque mi abuelita va a morirse?

-Pues claro que no. Ya verás como pronto se pondrá bien, debes esperar que sea así.

-Yo estoy un poquito asustado, mi abuela es muy fuerte y nunca ha estado enfermita por eso pienso así.

-Pues no seas tonto, ya verás como se curará. Vamos a pedirle a Dios que la cure, tu repite conmigo lo que yo diga, ya verás como nos escuchará.
-Dios, somos dos perritos muy buenos, que te pedimos que cures a la abuelita, amén.

El repitió lo mismo

-Debemos irnos, se nos ha hecho tarde -dijo ella-

-Vamos.

Al poco... Llamaron al timbre, al momento la mamá abrió la puerta.
-Entrad, voy a prepararos el baño.  ¿Quien quiere bañarse primero?

-Que se bañe ella, yo puedo esperar.

Bueno, me baño yo. Así cuando tu te bañes, yo ayudaré a mi mamá a preparar la cena y la mesa.
Al ratito, salió muy limpia y guapa, con su albornoz rosa favorito.
-Ya te puedes bañar.

Al poco ya estaba listo, llevaba puesto un albornoz de color azul muy bonito.

Se sentaron a la mesa muy contentos de poder estar juntos, cuando acabaron de cenar ayudaron a recoger los platos llevándolos a la cocina.

-Podéis sentaros un ratito a ver la televisión, si ya tenéis la mochila con todo preparado para mañana.

-Mamá, ya la tenemos.

Pues quedaros un poco. Después a descansar, mañana tenéis que levantaros pronto.

Al rato ya estaban muertos de sueño...
Autora Verónica O.M.
Continuará
Tan solo queda un capítulo, será en el próximo post.

viernes, 16 de abril de 2010

PITA Y PITO DOS SIMPÁTICOS PERRITO CUENTO 8-9

Cuando terminó de desayunar, ayudó a su mamá a preparar la camita a su amiguito en la habitación que tenían para los invitados.
¡Que bien! - pensó la feliz perrita- pondremos jugar más tiempo, y lo pasaremos estupendamente.

Prepararon la comida, comieron y en la sobremesa estuvieron un ratito charlando, Después se levantaron de la mesa y recogieron la cocina, Pita ayudó a llevar los platos a la cocina (una cocina preciosa de color rosa, como debe ser en un cuento)

Al ratito llamaron a la puerta, era su amiguito que venía con su mamá y con una maleta, ( lo necesario para que Pito, pasara unos días en su casa)
Cuando la mamá se despidió, lo hizo con lágrimas a punto de salir de sus ojillos, trató de disimular (pero una cosa así, es evidente que no pueda hacerse del todo)

Dejaron la maleta en la habitación, saliendo con unos libros, para poder repasar la lección que deberían saberse al día siguiente ( ya que era domingo y quedaban pocas horas, para volver a la escuela)
Estuvieron un ratito repasando, y al rato ya se sabían la lección. Merendaron, y pidieron permiso para ir al parque a jugar.
-¿Mamá, podemos salir un ratito?

-Bueno, podéis hacerlo, si me prometéis que tendréis cuidado al cruzar la calle, pero además también os debéis portar bien.

-Claro que si mamá, además ya sabes que somos buenísimos.

-Lo se, pero os lo recuerdo.

Se dirigieron al parque, iban hablando de sus cosas, pero la perrita que era muy lista se dio cuenta que a su amiguito algo le sucedía.
-Que te pasa?

-Nada.

-Si que te pasa, yo lo sé.

-Bueno, si. Estoy preocupado por mi abuelita, es muy buena y no quiero que le pase nada.

-Ya verás, como nada le pasará. Rezaremos para que se ponga pronto bien, si lo deseamos de corazón se cumplirá.

Pito la miró un poquito desconfiado

-Te aseguro, que se cumplirá.

Parecía ser, que la forma tajante y segura con que la perrita lo dijo, fue suficiente para que Pito volviera a sonreír.

-Ahora, nos sentaremos un ratito ahí en ese banco, deberemos volver pronto mañana hay escuela, y nos acostaremos prontito.

-Vale, Pita.

A unos escasos metros había un gran alboroto, los perritos no llegaron ni siquiera a sentarse.
-Iremos a ver que pasa -dijo Pito, dicho esto se dirigieron hacía allí interesados en saber que es lo que pasaba-.

Una pandilla de niños, se estaban pegando e insultando.

El perrito les increpó y se metió en medio de la pelea.
-No debéis pegaros, debéis ser amigos.

Uno de ellos lo miró enfadado
-Eh tu ¿quien te crees que eres? Vuelve a la perrera.

Yo no vivo en ninguna perrera, soy educado. Los perros viven en casas como tu, pero tu si que deberías estar en ella -les había dado una lección, cosa muy propia de el-.

La pandilla al ver aquello, al parecer  se les quitó las ganas de pelear. El grupito en segundos se dispersó.

-Ven, nos sentaremos un ratito -dijo ella-.
Autora Verónica O.M.
Continuará
Para finalizar este cuento, tan solo quedan 3 capítulos en dos posts. Deseo os guste.

jueves, 15 de abril de 2010

PITA Y PITO DOS SIMPÁTICOS PERRITO CUENTO 6-7

A la mañana siguiente a eso de las ocho de la mañana, entraban unos rayos de sol por la ventana, la pobre perrita se restregaba los ojos, le molestaba mucho y se despertó.
-Mamá - gritó- ¿me puedes bajar un poquito la persiana que me molesta ?

-Ya voy Pita, un momento cariño.

La mamá le bajó al momento la persiana, para que su linda hijita siguiera durmiendo.
Al poquito se durmió otra vez. La mamá pensó que como era domingo, la dejaría descansar hasta las diez por lo menos. Se dirigió a la cocina para preparar un buen desayuno, puso la radio despacito para no molestarla y siguió con su quehacer matutino.
Llamaron al timbre, se extrañó porque a esas horas nadie solía venir a visitarlas, miró por la mirilla y allí estaba la mamá de Pito.
-Ya abro. Pasa, Lucía.

-Perdona que te moleste, pero necesito un favor.

-Dime, ya sabes que si está en mis manos.

Me tengo que marchar unos días a ver a mi madre, está ya mayor y enferma. Quisiera si a ti te parece bien que Pito se quede aquí, no me lo puedo llevar.

-No te preocupes, me lo puedes dejar, ya sabes que estará bien. Pita se pondrá muy contenta
.
La mamá de Pito, se marchó para su casa a preparar el equipaje que se llevaría para visitar a su madre.

-Pita, despierta ya cariño, ya es tarde y tengo que decirte una cosa.

-¿Que hora es, mamá?

-Ya tarde, cariño. Son las once creo que ya has dormido suficiente, va gandula arriba, además te tengo que contar una cosa.

-¿Que es, mamá?

-Pito va a venir a casa unos días, su abuelita está enfermita así que podrás jugar con el. ¿Que te parece?

-Muy bien, estoy muy contenta. ¿Cuando vendrá para quedarse?

-Mas tarde cariño, su mamá todavía tiene que hacer unas cosas seguro que mas tarde, así que vamos a recoger la habitación cuando desayunes, luego prepararemos una cama para tu amiguito.

Se fue para la cocina Para desayunar. Su mamá le había preparado un bizcocho riquísimo y un chocolate muy calentito, como a ella le gustaba, pensó que su mamá la quería mucho.
Autora Verónica O.M.
Continuará

miércoles, 14 de abril de 2010

PITA Y PITO DOS SIMPÁTICOS PERRITO CUENTO 4-5


Pita llamó al timbre, al momento su mamá salió secándose las manos para abrirle la puerta.

-Pita no me gusta que andes por la calle a estas horas, ya lo sabes.

-Si ya lo sé, pero es que el tiempo se pasa muy rápido.

-Si cariño ya lo sé, pero la próxima vez no vengas tan tarde.

-Vale mamá. Te lo prometo.

-Pasa al baño y lávate, mientras tanto yo pondré la cena.

-Vale mamá, así lo haré.

La mamá, se fue para la cocina para acabar de preparar la cena.

Mientras tanto Pita se duchó, poniéndose su albornoz tan bonito y de color rosa. Se puso un poquito de colonia, salió del baño tan limpita y olorosa, que su madre no pudo aguantarse las ganas de darle un besito.

-Cariño que guapa que estás, estoy muy orgullosa de que seas mi hija, ¿lo sabes?

-Claro mamá, me lo dices muchas veces.

-Anda cariño, a cenar que mañana será otro día, seguro que tan bonito como el de hoy.

Se sentaron en la mesa, la una enfrente de la otra, empezaron a cenar, su mamá había preparado verdura, pescado, y un gran flan para su Pita querida ya que le gustaba mucho.
Cuando terminaron, Pita ayudó a su mamá a recoger la mesa llevando los platos a la cocina, al rato le dio un besito y le dio las buenas noches.
-Buenas noches mamá, hasta mañana.

-Buenas noches Pita, que descanses bien.

Se  dieron un besito, y se dirigió a su habitación muy contenta. Era una perrita feliz ya que tenía muchas cosas, una mamá que la quería mucho, también un amiguito con el que se llevaba de maravilla. ¿Que mas podía pedir?
Destapó la cama echando la colcha hacia atrás, ya que todavía hacía mucho calor. Tuvo un pensamiento positivo, como le había enseñado su mamá, se dispuso a dormir, enseguida el sueño la venció.
Soñó que jugaba con su amigo, saltando, corriendo, y riendo. Sus sueños eran una continuación de la vida real. Pito le daba un besito, le decía que la quería mucho, ella sonrojada le respondía que ella también.
Autora Verónica O.M.
Continuará

martes, 13 de abril de 2010

PITA Y PITO DOS SIMPÁTICOS PERRITOS 2- 3


Se sentaron en un banco en el parque, a la sombra de un árbol. Al ratito llegaron unos niños formando un ruido asombroso, parecía mentira que los perritos fueran tan tranquilos, y los niños formaran aquel ruido ensordecedor.
Pero así es la vida, hay perritos que son como personas y personas que son...
Los niños, jugaban a correr uno detrás de los otros, chillando y alborotando tanto que los perritos acabaran cansándose y marcharon a otro parque.

-Pita ¿tienes dinero para comprarnos pipas?

-Si tengo unos céntimos, toma.

-Pues vamos a la tienda de la señora Juanita y las compramos.

Echaron a andar. Por la acera, como sus madres les tenían dicho, luego pasaron por el semáforo y cuando estaba en verde cruzaron la carretera.
Cerca estaba la tienda, en el rótulo se leía Revistas y Chuches de Juanita.

-Mira está limpiando la puerta -dijo Pita-

-Pues nos esperaremos a que termine de limpiar -dijo Pito-

-Hola a los dos -dijo la señora Juanita-

-Hola -contestaron al unísono los perritos-

-Un momento, que ya termino y os atiendo.

-Ya nos esperamos, no tenemos nada de prisa -dijo Pito-

La señora recogió la escoba y se metió en la tienda, detrás de ella entraron los amiguitos.

-¿Que queréis?

-Pipas -contestó Pita.

-Aquí tenéis.

Pagaron las pipas diciendo adiós.

-Ahora donde vamos -preguntó ella-

-Podemos ir al parque de la otra calle.

-Vale, ese es más tranquilo. Nos la comeremos allí.

Se dirigieron al otro parque, cruzando la calle con mucho cuidado y por el semáforo. El parque estaba tranquilo, solo estaban ellos solos. Se sentaron en un banco y a la sombra.

-Toma Pito, la mitad para ti.

-Gracias, eres una buena amiga.

-También tu eres un buen amigo.

Los dos se echaron a reír, comiendo las pipas con cuidado y no ensuciando el suelo. Cuando al rato las acabaron tiraron los restos a la papelera, si alguien los hubiera observado se hubiera dado cuenta que tenían un grado altísimo de civismo.

-Nos podíamos ir para casa -dijo la perrita-

-Vale, si tu quieres...

Mañana podríamos volver -dijo la amiguita-

Si, mañana volveremos a venir.

Se fueron para casa contentos, se lo habían pasado muy bien pero siempre ocurría así. Se conocían desde hacía dos años, cuando Pita vino a vivir adonde el lo hacía. Desde el primer momento congeniaron, simpatizaron muy rápido, en cosa de tres meses ya se habían hecho inseparables, sus mamás estaban muy contentas, ellas a su vez debido a la amistad que ellos dos tenían también se hicieron amigas, algunas tardes salían de compras, otras se veían en casa de una u otra.

-Buenas noches Pito, hasta mañana.

-Hasta mañana Pita, ya te iré a buscar.

-Vale, adiós.

-Adiós.

Pita subió la escalera en unos pocos segundos, había subido nada menos que treinta escalones.
Llegó acalorada, estaba muy feliz y contenta, se lo había pasado muy bien con el.
Autora Verónica O.M.
Continuará

lunes, 12 de abril de 2010

PITA Y PITO DOS SIMPÁTICOS PERRITOS 1 MI PRIMER CUENTO

Mamá voy a ir en busca de Pita, que quiero jugar con ella en el parque.
Vale Pito, pero ten cuidado por la calle que pasan muchos coches, no vayan a lastimarte
Vale mamá hasta luego
Pito subió corriendo las escaleras, y llamó al timbre.
Ya va, ya va, ¿ quien será el impaciente ? pensó la mamá de Pita.
Hola, está Pita?
Si pasa que está viendo la televisión y merendando, quieres merendar?
No, no. Ya he comido en casa, gracias de todos modos.
Entró en el comedor y allí estaba Pita merendando y mirando la televisión
Hola Pita ¿ que haces ?
Ya ves viendo la televisión ¿ que quieres ?
He pensado que podíamos ir al parque a jugar
Bueno, cuando termine de merendar
Vale, te espero
Terminó de merendar y le dijo a su mamá
Mamá nos vamos al parque
Bien pero tened cuidado al cruzar la calle
Lo tendremos mamá
Bajaron la escalera corriendo, eran como niños.
A ver quien llega primero Pita?
Tu llegarás eres un poquito mas grande, eso no vale
Bueno, tienes razón.
Claro que la tengo.
Continuará.....................................................

domingo, 11 de abril de 2010

LORENZO MIS PERSONAJILLOS DE POCA MONTA


Lorenzo trabajaba en una empresa metalúrgica, su turno de trabajo era de ocho de la mañana, a cinco de la tarde, por tanto se quedaba a comer al mediodía en el comedor de dicha empresa.
Su trabajo era de planchista ( reparaba piezas que salían defectuosas ) no era muy bueno en ello.
De catorce horas a quince, iba a comer, junto con muchos compañeros.
Allí estaban las mesas ya preparadas con sus vasos, sus jarras de agua, sus servilletas, cubiertos y fruta, que podía ser plátanos, naranjas, peras, manzanas, melocotones etc.
En cada mesa había dos grandes perolas de acero inoxidable con potaje, cada día cambiaban el menu.
Acababan de comer el primer plato, y les servían el segundo que podía ser pollo, judías con butifarra, filetes, etc.
A medida que iban terminando de comer, las personas se iban levantando de las mesas, dirigiéndose unos al bar a tomar un cortado, y al acabar de tomarlo jugaban al dominó, parchís o juego de la oca, otros salían al patio a tomar el sol, si el tiempo era bueno, otros se dirigían a la sección donde trabajaban esperando para volver a reiniciar su trabajo.
Lorenzo procuraba hacerse el remolón, en el comedor.
Cuando ya nadie quedaba en el, sacaba de su bolsillo una bolsa de plástico que llevaba muy bien doblada, allí se disponía a ir metiendo en ella toda la fruta que quedaba en las mesas.
Iba de mesa en mesa, la operación la hacía rapidísimamente, nadie lo había visto, ya que los camareros estaban en el bar sirviendo los cortados a sus compañeros.
La bolsa la guardaba en su taquilla, junto con su ropa.
Cada día hacía la misma operación, hasta que un día el jefe de comedor lo vio, le llamó la atención, y ahí se le acabó el chollo al amigo Lorenzo.
FIN
Verónica

sábado, 10 de abril de 2010

EL SEÑOR MIS PERSONAJILLOS DE POCA MONTA


Se levanta por la mañana, el despertador suena y lo silencia de mal grado, se va al baño se mira en el espejo y se dá un poquito de asco.
Se pone su traje pasado de moda, se mira en el espejo y se dice así mismo ¡ no estoy nada mal !
Sale al descansillo, se tropieza por los pelos con el vecino, para no cruzarse con el, baja la escalera casi corriendo hasta el piso de mas abajo. Desde allí deprisa coje el ascensor.
No le apetece dar los buenos días, su vecino no tiene su categoría se dice el muy presuntuoso. (solo es un pobre albañil, pobrecito todo el día a la intemperie, no como yo calentito, con unas manos finas-finas.
( si al menos fuera Luis que trabaja en el banco se dice )
llega a la calle y se mete en el bar.
Oye chico dice, ponme un cortado rápido que llego tarde al despacho, que tengo mucho trabajo.
El camarero muy eficiente le pone su cortado, no se digna ni a darle las gracias.
Se lo bebe de un trago, paga y sale deprisa, mira la calle por ahí a lo lejos ve a su vecina, la niña mona del segundo, hace ver que busca algo en su cartera, haciendo tiempo para que la niña pase.
Hola Elena, que haces por aquí?
Yo me dirijo a mi trabajo, chica tengo un buen montón de trabajo, no saben hacer nada sin mi.
Hasta luego guapa
Se dirige al trabajo, llega a su despacho, saca un bloc y se pone a garabatear, el muy iluso piensa ¡ que importante soy ! y sonríe como un BOBO
FIN
Verónica

LA SEÑORA DE GARCÍA MIS PERSONAJILLOS DE POCA MONTA

ELECTRODOMÉSTICOS  PEPE

Ring Ring Ring Ring suena el teléfono. Al otro lado un señor muy amable contesta.
Electrodomésticos Pepe ¿ dígame ?
Soy la señora de García, traiganme una lavadora, la que tengo se me ha escacharrado, ya no me funciona y quiero la mejor de todas.
Mañana por la tarde ¿ le va bien ?
No, no me va bien, tiene que ser esta tarde, si no la compro en otro sitio.
Bueno bueno señora de García no se preocupe, intentaremos que esta tarde la tenga en su casa.
Nada de intentaremos, si esta tarde no la tengo en casa, olvidese de esta clienta, sitios para comprar los hay de sobras.
Bueno, no se preocupe, si el transportista no pudiera, se la llevaré yo personalmente.
Bueno, pues les espero, pero tiene que ser antes de las seis de la tarde, tengo hora en la peluquería y no la voy a anular, así que dese prisa.
Vale no se preocupe, iremos lo mas pronto posible.
El pobre cuando colgó el teléfono, pensó que pesadilla de mujer, me interesaría mas que se fuera a comprar a la competencia, así no tendría que soportarla " pero con esta crisis "
" Señor, Señor, lo que tenemos que aguantar "
Pobres de ayer piojos resucitados hoy.
( De buena gana la mandaba al infierno, vaya mujer impertinente, grosera y encima se las da de fina y de señora )
FIN
Verónica

jueves, 8 de abril de 2010

UNA PAREJA PALURDA

¡Qué ricas! imagen de internet

Imagen de internet
Imaginemos la escena, un hombre y su mujer, queriendo dárselas de riquillos.

-¡Entremos a ese restaurante, ahí es dónde van los vecinos 
Dijo el marido
-¿Qué vecinos?
-¡Si, mujer! Los del chalet de al lado, Juan y Mari.
-¿Aquí vienen?
-¡Si mujer!
Entraron, y el maitre salió a recibirlos
-¿Mesa para dos ?
-¡Si! 
Dijo algo nerviosillo el hombre, colorado hasta las orejas.
El maitre los llevó al fondo. Una mesa muy bien puesta, les retiró las sillas y se acomodaron.
-¿Qué comerán los señores?
Preguntó muy solícito
-Comeremos una crema de pescado, dos buenos platos de gambas, pero de esas bien gordas, y un buen vino.
Al rato le sirvieron la comida, el pan, y vino. Y unos extraños cuencos llenos de líquido. Lo miraron extrañados.
-¿Qué es esto? 
Preguntó el marido al verlos
-¿Y yo qué sé? 
-¡Si lo han puesto, será para qué nos lo bebamos!
Al lado una pareja no les quitaba la vista de encima, pensando que eran unos ridículos palurdos.
Se bebieron el líquido, y se oyeron unas risitas, y una voz muy bajita diciendo. 
¡Vaya costumbre qué tienen de comer en restaurantes, si se han bebido el agua de lavarse los dedos!
-¡Vaya par de borricos!
Los otros sin sospechar nada, siguieron comiendo tan felices.
Autora Verónica O.M.
    
                                                 



                          

miércoles, 7 de abril de 2010

RESBALÉ Y ME CAÍ CUENTO

Bonita imagen de internet

La vida de Javier había dado un cambio muy radical para nada bueno. Sus padres, se habían separado y había quedado al cuidado de su madre. A la mujer se le había agriado bastante el carácter, y de ser una mujer simpática y muy agradable, había pasado a ser una persona amargada. Siempre estaba trabajando para sacar la casa adelante, su marido se había marchado de casa y ella no quiso exigir los derechos de Javier, y sola debía hacer frente a todo. Muchas veces se agobiaba, y el niño debido a ello se volvió muy introvertido, no contaba nada a su madre, ella le tenía muchas veces que sacar las palabras.
Cuando salía del instituto para regresar a su casa, allí estaba Marcos acosándolo.
-¿Me has traído la pasta que te dije?
-No tengo tanto.
-Te dije que me lo trajeras. ¿O quieres que te rompa la cara?
Dichas estas palabras le dio un puñetazo que lo tiró al suelo.
Los otros chavales no se percataron de nada, allí estaba el pobre Javier con la nariz reventada y sangrando.
Marcos se marchó riendo y diciendo estas palabras. -¡Como no me lo traigas mañana, verás que te hago!
El pobre niño sacó un paquete de kleenex de su mochila, se limpió como pudo y se dirigió para su casa. Su madre no estaba, nunca estaba -se dijo.
En la cena la madre lo miró preocupada. -¿Que te ha pasado Javier? 
-Nada.
-¿Eso no es lo que parece?
-Resbalé y me caí -dijo.
Pues hijo, deberías ir ciego para darte tal porrazo.
Cenaron y se fue para su habitación, allí lloró de rabia y de impotencia.
Cuando se levantó al día siguiente, se fue para la habitación de su madre y le cogió dinero que ella tenía guardado, aprovechando que ya no estaba. No sabía lo que hacer. Pero de momento aquel dinero le salvaría de un nuevo puñetazo.
Al salir del instituto ya estaba Marcos acosándolo. -¿Lo has traído?
-Si.
-¡Dámelo!
-Toma, pero no tengo más.
-Eso es lo que tu dices, mañana quiero que me traigas de nuevo.
El pobre Javier, sintió una impotencia tan grande que se marchó llorando, dándose cuenta que aquello solo acababa de empezar. No sabía que hacer ni a quien recurrir.
Así pasó unos días. Su madre, estaba peor de carácter de lo habitual.
-¿Javier me has cogido dinero?
-No. ¿Para que lo quiero?
-¡Hijo, no se lo que está pasando últimamente que me falta muchas veces!
-¿Me estás acusando?
-No, hijo no, pero algo pasa. Esto no puede continuar.
-Todo el día estás atareada y nerviosa, vete a saber dónde lo metes?
Allí quedó la conversación.
Siguió robando para el tal Marcos que cada vez le exigía más. En vez de irse para casa, al salir aquel día del instituto se marchó para un parque que estaba muy cerquita. Se sentó en un banco poniéndose a llorar.
Un anciano se sentó a su lado.
-¡Hola muchacho, hace una buena tarde! Me parece que tienes algún tipo de problema.
Javier al escuchar aquellas palabras se desmoronó.
-Cálmate muchacho y cuéntame, a lo mejor te puedo ayudar.
Javier empezó a hablar, el anciano lo dejó hasta que no le quedó que decir.
-Mira muchacho, lo que tienes que hacer es decirlo en tu casa, nadie mejor que tu madre para ayudarte a que acabe tu pesadilla.
Se quedaron largo rato charlando, al despedirse se encontraba muchísimo mejor con fuerzas para hablar con su madre, y acabar de una vez por todas de aquel sin vivir.
Habló con ella y le contó todo con pelos y señales. La mujer se sintió culpable por no poderle dedicar más tiempo.
-No te preocupes hijo, esto se va a acabar.
Habló con el padre de Javier, y decidieron ir al instituto para hablar con el director, que llamó al tal Marcos que se puso muy gallito.
El director decidió expulsarlo.
Los padres de Javier empezaron a verse, y de nuevo la chispa prendió decidiendo que volvía a casa.
Todos estaban muy contentos. Javier no se olvidó del anciano, y decidió ir al parque para darle las gracias. Dio vueltas y más vueltas, y nada...
Ya decidido a marcharse, de pronto vio algo extraño que llamó su atención, y se acercó hacia aquel rincón del parque. Se detuvo, y allí había una estatua de un viejecito. Era idéntico a quien tan buen consejo le dio.
Se lo quedó mirando fijamente, la estatua le guiñó su ojo izquierdo.
Le pareció real, pero se dijo que no podía ser era solo una estatua. Seguro fue una ilusión.
FIN
Autora Verónica O.M.

martes, 6 de abril de 2010

QUE LE HACES A LA CHICA? MIS PERSONAJILLOS DE POCA MONTA


Hacía días que no se veían, eran amigos desde niños, habían decidido reunirse en un bar, para tomar algo y charlar, ya que debido a sus trabajos, era imposible verse a diario como antes.
Eran tres chicas y dos chicos. Sus edades eran Mariajo diecisiete, Lorena dieciocho y Jennifer también dieciocho.
Los chicos Héctor dieciocho y Dany diecinueve. Se compenetraban mucho, tanto ellos que eran amigos desde siempre, como las chicas que se conocían desde la escuela.
Allí se quedaron mucho rato charlando, Mariajo estaba pendiente de la calle, su amiga Lorena se había percatado de ello.
Te pasa algo Mariajo?
No no, porque debe pasarme algo?
Te noto ausente, como si estuvieras en otra parte, además miras constantemente la calle.
No podía consentir, que sus amigos se dieran cuenta, que estaba preocupada, con lo valiente que era de niña, como decirle que tenía miedo, para llegar a casa. ¡ no podía consentir, que lo supieran !
Hablaron de sus cosas, de cuando antes se veían tanto, de lo bien que lo pasaban, todos ellos.Y llegó el momento de las despedidas.
Bueno Mariajo, si quieres te acompaño? dijo Dany a su amiga, ella de buena gana hubiera aceptado, pero no quiso hacerlo ¡ no quería parecer una miedosa !
No, no hace falta Dany, te lo agradezco.Además tu vas hacia otra dirección, no hace falta de verdad.
Bueno Mariajo, si no quieres....
Se besaron y se despidieron, quedaron para otro día.
Lorena y Jennifer se fueron para la parada del autobús, Mariajo marchó andando ya que vivía a unos escasos cinco minutos.
La calle estaba desierta, iba con un poco de miedo, se dijo que no pasaría nada, pero ella estaba deseando llegar a su casa.
Llevaba ya andado, un trozo de camino cuando........
Alguién por detrás la abordó
¡ Pequeña zorra, ahora te voy a ajustar cuentas, ganas tenía.......!
La empujó hasta un lugar, había unos bancos que sin duda, por el día ancianos se sentaban para tomar el soly charlar, pero estaba completamente a oscuras.
¡ No me hagas nada, dijo la chica temblando de nervios !
Ya puedes ir quitandote las bragas.
Mariajo permanecía inmóvil, temblando como una hoja.
¡ Zorra, hazme caso si no quieres, que te corte el cuello !
La chica llorando, empezó a quitarse la prenda.
El ya dispuesto a violarla, escucharon una voz a sus espaldas
¡ Buenas noches ! dijo la voz. Al acercarse mas el hombre se percató que algo raro allí estaba pasando.
Que le haces a la chica?
El hombre que había sacado un rato a su perro, llevaba un gran palo, amenazando al joven.
Se marchó corriendo, temiendo que el hombre, le diese con el palo.
¡ Si te pillo te mato, cerdo !
La chica muy nerviosa lloraba, el hombre la dejó llorar cuando se medio calmó, le explicó que la había salvado de una violación, y quien sabía si de algo mas.
La acompañó hasta su casa.
Mariajo hizo el camino llorando.
Verónica

lunes, 5 de abril de 2010

CHAMACO CUENTO


Era una familia con niños pequeños de diversas edades, tenían un perro negro con unas motitas blancas, que al padre le habían regalado.
Papá de que raza es Chamaco?
Ni se sabe hija ¡ será un perro callejero !
Cuando los niños jugaban, allí estaba el metiendo sus narices, haciendo enfadar a los pequeños.
Pero todos en la familia querían a aquel perro flaco, que sin duda también el a ellos quería.
Y un día de la noche a la mañana desapareció.
Todos sufrieron por su abandono, todos los días se preguntaban donde estaba su perro tan querido.
Pasó el tiempo y un día la niña mayor salió a hacer un recado y no se lo podía ni creer, a lo lejos estaba su perro Chamaco, se puso tan contenta que echó a correr en su busca.
Chamaco, Chamaco donde te habías metido? dijo la niña muy emocionada, el perro la miraba desconcertado.
La niña se acercó a acariciarlo, el perro la miraba con sus ojillos pensando que aquella niña era muy extraña.
Vámonos para casa Chamaco, el perro se iba para otro lado.
La niña ya impotente y llorando, no podía hacer nada, el perro parecía no conocerla de nada.
Voy a buscar a mi padre, no te muevas eh ¡ que ahora vuelvo !
La niña corriendo llegó a su casa, parecía faltarle el aire de la gran carrera que se había dado.
¡ Papa, que ya he encontrado a Chamaco !
Donde está ?
No se ha querido venir, vamos a buscarlo.
El padre fue tras la niña, al lugar donde anteriormente había visto a su perro, allí no estaba, buscaron por los alrededores, tampoco estaba.
Nunca lo volvieron a ver, se quedaron con la duda, era Chamaco? o era otro perro callejero igual que el, aunque un perro como el nunca vieron por el pueblo.
Se acabó
FIN
Verónica

sábado, 3 de abril de 2010

EL ANCIANITO MIS PERSONAJILLOS DE POCA MONTA


Imagen de internet

-Nena, a las personas mayores las debes saludar, cuando pasas por su lado.
Y la niña siempre hacía caso a su mamá.
Cuando se dirigía la escuela, pasaba al lado de la estación de tren, y en la acera había un muro bajito, que las personas mayores utilizaban para sentarse, tomar el sol y contar sus batallitas.
Cada día hacía ese recorrido, saludaba a los abuelos que allí estaban sentados dialogando entre ellos.
Pasó el tiempo, y como ya sabemos "pasa muy rápido" la niña pasó de niña a mujer, y empezó a salir con un chico, como es natural.
Un día al pasar y saludar como cada día, fue muy diferente.
Uno de los abuelos, insinuó que le gustaría  hacerle, lo que suponía hacia su novio con ella.
La chica enrojeció y muy enojada marchó deprisa hacia su casa.
-¿Nena te pasa algo?
-¿Que si me pasa? por tu culpa me pasa, ¿hay que saludar, y ayudar a los viejecitos verdad? pues a uno le debería de haber roto la cara, por las cosas que me ha dicho, y no me preguntes que no te digo mas, pero que sepas que me ha pasado por seguir tus consejos.
La madre, quedó sorprendida porque su niña, nunca hablaba de aquella manera.
A quien si se lo dijo, fue al novio, que cogió al ancianito por su cuenta y le dijo cuatro cosillas muy bien dichas, el viejo siempre que los veía salía huyendo.
Corría tanto que el bastón, no daba tiempo a apoyarse en el suelo.
-¿Lo ves, como corre?
FIN
Verónica

Mis post más visitados en la última semana

Mi lista de blogs

Regalo desde el blog DESVIO 24

Regalo desde el blog DESVIO 24
Muchas gracias Jhossef

Premio desde el blog DESVIO 24

Premio desde el blog DESVIO 24
Muchas gracias Jhossef

REGALO DE LA CHARCA DE ELISA

REGALO DE LA CHARCA DE ELISA
muchas gracias, clica en la imagen

Premio de Los relatos de Ana

Premio de Los relatos de Ana
Muchas gracias Ana

DOS PREMIOS PARA ESTE BLOG

DOS PREMIOS PARA ESTE BLOG
Muchas gracias Nela

PREMIO B. AMIGOS DE LA RED

PREMIO B. AMIGOS DE LA RED
Muchas gracias Marita

PREMIO POEMAS INQUIETOS

PREMIO  POEMAS INQUIETOS
Gracias amigo

REGALO DE MI TOCAYA VERÓNICA

REGALO DE MI TOCAYA VERÓNICA
Muchas gracias

PREMIO REVISTA DE MIS ANTOJOS

PREMIO REVISTA DE MIS ANTOJOS
MUCHAS GRACIAS

Regalo del blog de Ariadna

Regalo del blog de Ariadna
muchas gracias amiga...

Regalo del blog Musa, papel y pluma

Regalo del  blog Musa, papel y pluma
muchas gracias Myriam

REGALO DEL EL ESCONDITE DE LAS GOLONDRINAS

REGALO DEL EL ESCONDITE DE LAS GOLONDRINAS
Mil gracias querida Victoria

Regalo del blog y sigo pensando

Regalo del blog y sigo pensando
muchas gracias EriKa

REGALO DE MIS SENTIMIENTOS

REGALO DE MIS SENTIMIENTOS
Gracias tocaya

Premio para este blog

Premio para este blog
Muchas gracias Sor Cecilia, si clicais en el premio entraréis en su bello blog

visitantes