Conserva el dulzor en la expresión de su rostro...
Al escucharla hablar te maravillas, sabe lo que en los libros no viene y se percata ante la mas pequeña mentirijilla.
Sus ojos son azules y tan transparentes que si le aguantas la mirada sabes de inmediato que nada esconde.
Se toma la libertad de aconsejar a la gente que va perdida...
Porque a su edad sabe tanto que si siguieran sus consejos nadie la erraría.
Tiene palabras amables para todos y su sola presencia es capaz de alegrar el día de cualquiera.
Dedicado a esas personas que la vida las ha llenado de experiencia. Son mayores, merecen respeto y que se les tenga siempre en cuenta.
Verónica O.M.


