viernes, 15 de julio de 2022

Otros tiempos capítulo n°22

 A los pocos minutos el matrimonio dormía. La respiración de José rompía aquel silencio nocturno, su cuerpo cansado, agotado. En pocas horas ya estaría en pie dispuesto para una nueva y agotadora jornada.

El cuarto parecía fantasmal y ellos formaban parte de aquel escenario tan lúgubre. 

Anita se levantó de la cama e hizo la tentativa de salir a la calle y ya tenía detrás a Amigo, el perro. Esta vez no se llevaría una regañina por parte de su padre humano, no, esta vez no. 

Quizá, Anita notara su presencia, la mujer desandó los pasos y volvió a meterse en la cama. Estaba dormida, ida... 

Esta vez, José no llegaría a enterarse de que le había ocurrido nuevamente. 

Amigo volvió a su gran cojín y se echó a dormir, pero un pequeño ruido y saltaría de su mullida camita y no permitiría que su madre humana saliese a la calle en aquellas condiciones. Era perro, si, pero inteligente, agradecido, y, los quería como el que más... 
Verónica O.M. 
Continuará

viernes, 15 de abril de 2022

Otros tiempos capítulo n°21

 Cuando José se sentaba a la mesa, Anita también se disponía a hacerlo.

Cenaron en silencio y Anita que tanto lo conocía intuía que a su marido algo le preocupaba. La miraba de reojo y con el ceño fruncido. Ella no le preguntaría y si quería hablar que lo hiciese.

Mientras... Amigo ya había acabado de comerse el arroz con unos trocitos de pollo y que al pobre perro le supieron a poco. Se acercó a la mesa por si alguno de ellos le ofrecía un pedacito de cualquier cosa y que él siempre agradecía.

Y José ya no pudo seguir guardando silencio.

-Anita, don Federico me ha preguntado si te interesaría cuidar a doña Manolita, limpiar y cocinar para ellos.

Ella lo miró sorprendida y le preguntó. - Y a ti, José, qué te parece que debo hacer?

-Esa decisión es tuya y de nadie más. - Y nada tenía que ver lo que decía con lo que pensaba. 

-No sé, José... antes debería hablar con doña Manolita y que sea ella la que me diga... Te parece bien lo haga así?

Asintió con la cabeza, aunque no era lo que a él le gustase. Su carácter un tanto negativo le hacían ver problemas aún cuándo nunca se llegaran a producir.  Veremos esta vez, si, sí o sí no...

Al rato se fueron a dormir, Amigo en su enorme cojín ya descansaba, su madre humana le había echado por encima una mantita que ella misma le había cosido puntada a puntada.

Y apagaron la luz.

Autora Verónica O.M.

Continuará 

viernes, 8 de abril de 2022

En breve...

En ocasiones debemos desconectar... si queremos seguir conectad@s.

Me gusta estar al cien por cien en lo que escribo y si algo perturba mi tranquilidad...  pues eso, mejor un descanso.

En breve un nuevo capítulo.

Gracias. 

domingo, 6 de marzo de 2022

Otros tiempos capítulo n°20

 Doña Manolita intentó levantarse de la cama y no pudo hacerlo por tener tal debilidad.
Su marido no la atendía como debía. 

Ya saben... si no se quiere a quien se tiene al lado, pues eso, una carga.

La mujer sentía una gran impotencia. Necesitaba a alguien que la atendiese y entendiera y sin llamarle pesada como hacía Federico, su marido. Ese que al hablarle ya ni la miraba.
Cuándo cayó enferma... digamos "supuestamente" más adelante os daréis cuenta porqué os doy ese importante dato. Federico ocupó otra habitación y ella se sintió abandonada, ahí se dió más cuenta que el mayor error que pudo cometer fué casarse con él. Se pasó muchas noches en vela y llorando, no concebía cómo no se dió antes cuenta de que nunca la quiso.

Tuvo pretendientes, algunos, pero Federico fué el único a quien ella prestó atención y se entregó muy enamorada. 

-Federico - llamó y nadie contestó a su llamada. 

Intentó levantarse de nuevo y cayó de la cama. Se arrastró como pudo hasta agotar las pocas fuerzas que tenía. 

Federico que no andaba lejos... imaginó las escena y de forma grotesca, sonrió. 
Después entró en la habitación y chilló cómo un energúmeno. 
-Eres tonta o qué? 
Autora Verónica O.M. 
Continuará 

viernes, 18 de febrero de 2022

Otros tiempos capítulo n°19

 Y bla, bla, bla... durante un buen rato.

A José le apetecía el llegar a casa y no estar hablando con su patrón. O él era tonto... lo veía demasiado interesado en que Anita aceptase aquella proposición.

Se despidieron hasta el día siguiente. 

Y caminando hacia su hogar repasó mentalmente lo propuesto por don Federico y la forma. Y no le gustó.

Abrió la puerta y Amigo estaba tras ella esperándole para reclamar su dosis de atención y muestras de cariño.

Y como no... las recibió con creces.  José le pasó la mano por el lomo y él se dejó acariciar moviendo el rabo de puro contento.

Anita salía de la cocina y se secaba las manos en un trapo y después le besó en los labios.

-Cansado?

 Él contestó moviendo la cabeza. Y fué a asearse. Anita ya le tenía todo dispuesto, el agua caliente, jabón, toalla y la ropa que se pondría después.

Ya le diría... pensó que la dejaría elegir aunque a él no le gustase... 

Autora Verónica O.M. Continuará 


jueves, 17 de febrero de 2022

Otros tiempos capítulo n°18

 Federico pensó que no estaría nada mal quitarse de aquella obligación con su mujer y que hacía mal y de mala gana.

Su mente calenturienta empezó a imaginarse a otra mujer en la casa y que atendiese a Manolita y a él, pero de otra forma.

Las cosas que se hacen mal, mal acaban. 

Al parecer a él ni se le pasaba por la cabeza que pudiera ocurrir algo así. 

En la mente tenía a Anita, que le tenía en un sin vivir desde hacía un tiempo. 
A ella sí la respetaría y hasta se arrodillaría para suplicarle su  amor.

Y aquella idea fué creciendo en su cabeza y antes de que José acabara su jornada se vio diciendo esto:
-José tengo una propuesta que le podría interesar a tu mujer y a tí también. Un dinero extra siempre os vendrá bien...

José lo miró a los ojos y don Federico desvío los suyos y continúo intentando convencerle.
Autora Verónica O.M.
Continuará 

sábado, 5 de febrero de 2022

Otros tiempos capítulo n°17

 Odiaba estar todo el día en la cama y no poder hacer nada.

 Sus frecuentes golpes de tos y falta de aire la tenían en un estado deplorable. Y Federico apenas le prestaba atención y yo que he creado a estos personajes os confesaré un secreto. El hombre que no merece que le llame así... deseaba que un día al despertar se la encontrase que ya hubiese dado su último suspiro y quedar dueño de todo y no tener que soportar a aquella mujer a la que nunca había querido. 

Manolita había estado de él muy enamorada, pero, aquel inocente y bonito amor se fué transformando en una rutina difícil de soportar y más en su caso personal. 

De haber estado  rebosante de vida y en poco tiempo pasó a ser una impedida y se preguntaba el porqué de ello. 
Sospechaba que él tenía toda la culpa de lo que le sucedia...  

Pero a quien podía confesar sus sospechas? 

Parecía un pobre pajarillo enjaulado al que ni por caridad sacaban un ratito al aire y que le diese el sol

Era un mal hombre y no pudo haber elegido peor. 

Os adelanto que su suerte puede cambiar cuando otra persona entre en la casa. Y no os quepa duda que la Manolita débil y decepcionada se puede emponderar. Y aquí acabo por hoy. 
Autora Verónica O.M. 
Continuará 

domingo, 30 de enero de 2022

Otros tiempos capítulo n°16

 Proseguimos con la novela...

 Doña Manolita llevaba un tiempo pensando en contratar a alguna mujer de la aldea para los quehaceres diarios. La pobre mujer no podía hacer nada... al pasarse todo el día postrada en la cama. 
Su marido apenas le prestaba atención y ella sentía una gran impotencia y desilusión.

Antes era todo tan distinto. 

Federico era un jornalero al servicio de su padre y ella se enamoró de él como una colegiala. Era tan guapo y alto. Pensaba que estaba interesado por ella, una chica joven y bonita. La ilusa que era entonces  ni siquiera se le había pasado por la cabeza que lo único que le interesaba era hacerse con todo...  cuándo sus suegros se hubiesen ido a la otra vida.

Los hay canallas... y no, no tuvo que esperar demasiado. 

En menos de cuatro años ya ninguno vivía.
Pero habían dejado hecho el testamento y al estar casados lo heredado, pues eso... pasaba a los dos. 

Y de la noche a la mañana fue viendo en él una transformación que no le gustó. 
Autora Verónica O.M.
Continuará 

domingo, 28 de noviembre de 2021

Otros tiempos capítulo n°15

 Anita estaba atareada con la colada...

Deberia decirle a José que le pusiera más cuerdas para tender. Eran dos y un perro, pero había que ver la cantidad de prendas a lavar... con el agravante de que debía sacar el agua del pozo, lavar, aclarar y tender. Esto último debajo de un techado y sin puertas... para que el aire circulase a su antojo y la ropa se secase más rápido. Cosas de José. 

Después entró en la casa y fué derecha al cuarto para cambiarse de ropa, se había mojado la que llevaba y no quería coger una pulmonía. 

La ventana estaba semi abierta y no hizo intento de cerrarla. Debido a la orientación del cuarto sería muy raro que alguien pasara y pudiese ver algo. 

Pero se equivocaba...

Don Federico la vio como se quitaba cada prenda y se puso cardíaco con lo visualizado y lo que estaba imaginando. 

Os preguntaréis qué hacía por allí? 

Y os diré que lo hacía de forma habitual y desde hacía un tiempo.
Y pensaba que aquella si era la mujer de sus sueños. 
Autora Verónica O.M. 

jueves, 25 de noviembre de 2021

Otros tiempos capítulo n°14

 Don Federico entró en casa y su mujer al escuchar la puerta al cerrar le llamó.

-Esperaba que vinieras antes, Federico, tengo una sed tremenda. - La mujer tenía tal debilidad que le era imposible levantarse sola de la cama. 

El hombre no dijo nada y cogió la jarra vacía de la mesilla y fué a la cocina. 

Doña Manolita escuchó el agua caer en el recipiente y se relamió los labios. 
Se le antojó que su marido no parecía tener uno de sus mejores días. No la había apenas mirado, no le había acomodado los almohadones, en realidad no había dicho ni pío. 

-Aquí tienes el agua, Manolita, qué pesada te pones algunas veces. 

Ella lo miró con pena y bajó los ojos. Si él supiera las veces que se había lamentado de haberse casado con él... no era tonta y sabía a la perfección que de ella solo le interesó sus bienes materiales. Lo consideraba un patán que se las daba de señor. Pero enferma como estaba y dependiendo totalmente de él, quien era la guapa que abría la boca... 
Verónica O.M. 
Continuará 

sábado, 6 de noviembre de 2021

Otros tiempos capítulo n°13

 José salió del cuartucho habilitado para las herramientas y lo hizo secándose las manos.

Se adelantó a que su patrón lo llamase y conociéndole supuso que aquello le disgustó un poco. Pero no le dió demasiada importancia... ya tenía suficiente con ser un explotado como para preocuparle aquello.

-Hola, Anita. Me pude traer yo la comida.

-Quería traerte el pan recién hecho.

Don Federico los observaba con cierta envidia. Sana? para nada.

Anita se despidió, José entró en el cuartucho a meter la comida en un pequeño frigorífico y a seguir con su trabajo y  el patrón no le quitó la vista de encima en las posaderas al caminar. 
Y su mente calenturienta empezó a fabricar pensamientos obscenos sobre aquella inocente y sencilla mujer.

Ella ni por asomo lo hubiese pensado. Y José? No se fiaba demasiado de él. 
Y sabéis porqué?
porque consideraba de que tenía a su mujer medio abandonada y estando enferma. De doña Manolita solamente le interesó lo que ahora disfrutaba y de haber tenido que emigrar a otro lugar a buscarse la vida... se encontró dueño de unas tierras, una gran casa y un capital sustancioso que los padres de ella y con tanto esfuerzo habían ganado y a posteriori ahorrado.
Verónica O.M. 
Continuará 

lunes, 1 de noviembre de 2021

Otros tiempos capítulo n°12

 Anita se despedía de María con un:
-Muchas gracias María, por escucharme, aconsejarme y ese tarrito de pomada para mis manos.

La mujer le guiñó un ojo y le dijo: - No tienes porqué. Lo hago de buen grado y más siendo tú.

El corazón se le inundó de gratitud ante aquella mujer menuda, inteligente y buena persona.
Cerró la puerta de la pequeña tienda y Amigo se levantó del suelo en el cual había estado esperándola. Llevó su mano derecha a la cabeza y al lomo del perro y lo acarició. - Eres el mejor.

Y echaron a andar hasta llegar a la panadería de Juan, hombre amable por naturaleza.
Amigo nuevamente se quedó en la puerta.
-Buenos días, Juan.
El hombre sonrió y contestó: - Buenos días, Anita, qué va a ser?
-Una barra y un redondo de cantos.

-Aquí tienes.

-Me puedes cortar la barra en dos?

-Claro, faltaría más.. Supongo que es para José.

-Si, ahora me acercaré a lo de don Federico y le llevaré su comida.

-No es mal tío, no, aunque a veces parece va subido a una nube, con la tontería esa de tener una gran casa y tierras, que aunque él no las ha sudado si las ha heredado su mujer. 

Anita sonrió y nada respondió. 
-Apúntalo, Juan, el sábado te pago que José no ha cobrado todavía. 

-No te preocupes, mujer. De mi parte dále recuerdos a José. 

-Se los daré, gracias. 
Salió de la panadería y bajaron la cuesta para llevar la comida a su marido.  
Llegaron y miró por si por allí veía a José. A él no, pero si a su patrón, que mira tú por dónde se había percatado de su presencia. 
-Buenos días don Federico. 

-Buenos días Anita. 

Amigo se había quedado atrás y desde allí don Federico no podía verlo. 
Al perro no le gustaba aquel hombre y si olisqueaba que andaba cerca ni se arrimaba. 
Autora Verónica O.M. 
Continuará 

miércoles, 20 de octubre de 2021

Otros tiempos capítulo n°11

 - Amigo,  espera fuera. - dijo Anita con voz cariñosa.

El perro se dispuso a esperarla y allí hubiese estado horas y horas  y sin apartar la vista por dónde su madre humana había entrado. Pero no, tanto no tardaría...

-Espera un poco, Anita, voy a dejar la escoba y lavarme las manos.

Asintió con la cabeza y observó como la mujer apartaba una especie de cortina de tiras antes de entrar en la trastienda.
Escuchó el sonido del grifo al abrir y el salpicar del agua. 

Al momento la mujer salía con las manos secas. 
-Ya estoy por ti, Anita, tú dirás... 

-He venido a pedirte consejo y también a por algo para estas manos irritadas. 

Los ojillos sabios de María la miraron con atención y Anita tuvo la percepción de que ella ya sabía lo que tanto la preocupaba. Y se sintió como desnuda ante aquella mujer a la que nada le pasaba desapercibido. Y no, no se equivocaba... 

-Tienes dos problemas, Anita, me preocupa solo uno.

Anita se ruborizó al ya tener plena convicción de que la mujer sabía incluso más que ella misma. 

-Qué me aconsejas? - dijo con un hilo de voz a consecuencia de la emoción contenida y que había dejado su garganta y boca secas. 

-Qué te pasó de niña y que arrastras todavía? 

Se echó a llorar de repente... el dolor emocional era tan fuerte que pensaba no poder resistirlo. 
Avergonzada y sin levantar la cabeza musitó. - Mi padrastro abusaba de mi siendo niña. 

-Cuántos años tenías? 

-Once, once años, María y jamás me atreví a decírselo a mi madre. Ella pensaba que habíamos tenido mucha suerte cuándo se casó con él y para mí empezó un infierno.  

-Debes sanar esa herida y hasta que no lo hagas tendrás ese problema y el otro no tienes porqué preocuparte. José es un buen hombre y te quiere. La vida es difícil Anita y si no está a la altura es por su trabajo tan duro. 

Volvió a la trastienda y salió con un vaso de agua y se lo ofreció. 
-Bébelo despacio y tranquilízate. Mientras voy a traerte algo para esas manos. 

El haber confesado aquello, el agua, la hicieron sentirse mejor y momentáneamente se sintió ligera sin aquella vieja carga. 
Autora Verónica O.M. 
Continuará 

sábado, 2 de octubre de 2021

Otros tiempos capítulo n°10

 Amigo se echó en su enorme  cojín mientras su madre humana fregaba los cacharros del desayuno.

Después se quitó el enorme delantal, dejándolo bien colocado en una sillita baja de la cocina.

Ahora tocaba hacer la cama... Estiró y colocó bien las sábanas, la colcha incluso mejor. Le encantaba ver su cama matrimonial perfecta. Le recordaba su infancia, su madre tan guapa y hacendosa que vivía por y para su familia. Siempre quiso parecerse a ella. 

Cerró la ventana y colocó a ambos lados de la cama unas alfombras sencillas pero mullidas y bien limpias. 

Ahora tocaba hacer la colada. 
Sacó agua del pozo y la vertió en el lavadero y con un trozo de jabón, enjabonó prenda por prenda. Frotó y frotó hasta que sus manos se irritaron. Aclaró la ropa y la colgó para que se secase. 

Debía subir a la tiendecita de Maria y al bajar al comercio de Juan y comprar el pan. 

Se vistió sencillamente y cepilló sus largos cabellos negros.

Cogió la fiambrera de aluminio de la nevera y la metió en el cesto. Cuando comprase el pan se pasaría por la finca de don Federico y le llevaría la comida a José. 

-Vienes, Amigo? 

El perro se levantó y salió tras ella. Ahora deberían subir una cuesta para hacer las compras. 

Una aldea con pocos vecinos, poco a poco se fueron marchando a otros lugares dónde había más medios y más trabajo. 
Ellos decidieron quedarse al disponer José de un trabajo que aunque no les daba para mucho se conformaban. 

A lo lejos vio a María que barría en la calle. La buena de María que tenía solución para todo y tenía una conversación que dejaba a todos con la boca abierta. 
Parecía estudiada y sabia. Nunca había conocido a nadie como ella. De las malas lenguas de antes había escuchado que la mujer era algo así como bruja, con sus remedios y libros raros. 
Y cuán equivocados... ella la consideraba una mujer bondadosa, amable y amistosa. 

Y le regaló una gran sonrisa al escuchar. 
-Buen día, Maria. 

-Hola, Anita, buen día. Qué os trae por aquí? 
Verónica O.M. 
Continuará 

sábado, 18 de septiembre de 2021

Otros tiempos capítulo n°9

 Cenaron y José se fué al cuarto a descansar.

Anita se quedó fregando los platos. Más tarde se acostaría y esperando que José ya durmiese. Debía descansar y que el mal día que había llevado con su patrón no le quitase el sueño. 

Amigo, estaba echado en el suelo y encima de su enorme cojín y parecía dormitar pero no perdía detalle de lo que hacía su madre humana. 

Recogió la cocina y se sentó en la mecedora que estaba debajo de la ventana. Pensó que debía comprar aceite de linaza para bruñirla y que perdiese aquella opaquedad que el paso del tiempo había causado en ella. 

Descalza fue al cuarto y por la forma de respirar percibió que su marido ya dormía. Ya desnuda, se puso el camisón y del armario sacó su cepillo del pelo. Lo cepilló una y otra vez y después decidió acostarse.  

José dormía como un niño y ni siquiera notó su presencia. 
A ella, la noche se le hizo eterna y se durmió bien entrada la madrugada. 

Y sonó el despertador... 

Anita se levantó y encima del camisón se puso su bata de color liloso y fue a preparar el desayuno. José ya había salido de la cama y vestido e iba hacia el pequeño aseo donde saldría sin tardar.

Al rato, José salía para su trabajo, no sin antes darle un beso y una suave palmadita en el trasero. 

La mujer le sonrió y cerró la puerta. Al poco volvió a abrirla al percibir que Amigo se había quedado afuera. El muy tunante seguro  que había salido con José esperando su dosis de atención, cómo así fue... 
Autora Verónica O.M. 

domingo, 29 de agosto de 2021

Otros tiempos capítulo n°8

 Y sí, cuando entró en casa, se topó con los ojos de su mujer y con ellos reprochándole el que llegase tan tarde. 

La conocía tan bien...

-Don Federico es un mal bicho, me ha tenido trabajando duro mientras él se estaba tocando las narices. Y lo que más me molesta es que no veré ni una peseta extra por mi trabajo.

-Perdona José, pero eres un blando, yo de ti ya lo hubiera puesto en su sitio.

-Es muy fácil hablar, Anita, pero de estar en mi lugar hubieses hecho lo mismo. Estos tipejos nos miran por encima del hombro y nos tratan como gusanos y solo nos queda que obedecer. Qué sabrás tú, mujer. Voy a asearme. 

Y Amigo fué tras él moviendo el rabo. Su padre humano no estaba de buen humor y él se había quedado esperando alguna muestra de cariño. 

Y mientras Anita ponía en la mesa el mantel. 
Verónica O.M. 
Continuará

miércoles, 25 de agosto de 2021

Otros tiempos capítulo n°7

-Usted dirá, don Federico.

-Te vengo observando largo rato y no me parece que tengas buena cara. ¿Te sucede algo?

No le daba buena espina aquella intromisión en su persona, pero era incapaz de hacérselo notar, así que se preparó para salir del paso como fuese y porque sabía que su patrón no cejaría en su empeño. 
-Son los nervios, don Federico, no me dejaron dormir en toda la noche. 

-Nervios, porqué? Y lo miró de una forma extraña, sabiendo que su empleado le estaba mintiendo. 

¿Tu mujer, bien? 

-Si, don Federico. Ella está bien y en casa trabajando, esta mujer mía nunca se cansa y siempre está en marcha. 

Y don Federico se la imaginó en otros menesteres y José pudo verle una expresión que no le gustó. Debería andar con ojo. 

Y don Federico decidió que por mentirle lo tendría más tiempo trabajando y que se olvidase de pagarle más de lo convenido, allí mandaba él...

-Después de tu jornada, deberás limpiar y ordenar el cuarto de las herramientas, hay que hacer espacio para otras cosas. 

José, con la cabeza dijo que si, pero se acordó de toda su familia. 
Y seguro que cuando llegase, Anita le reprocharia con la mirada de que llegase tan tarde. 
Verónica O.M. 

lunes, 16 de agosto de 2021

Otros tiempos capítulo n°6

 Aquella mañana... don Federico llegó a sus tierras antes que José. El hombre no había apenas dormido y se levantó un poco antes de lo habitual. De la imagen que visionó la noche anterior le interesaba saber más. José no era hombre de grandes parrafadas y le iba a costar sacarle qué había sucedido. No era habitual ver a una mujer sola en la noche, al marido y al perro, en su busca. Aunque estaba a cierta distancia le pareció que Anita no estaba del todo bien. Hubiese querido acercarse y preguntar qué le sucedía, pero su juicio le decía que no debía hacerlo. 

José lo miraba de reojo y sabía que a su patrón algo le preocupaba. Y no tardó ni un minuto en comprobarlo cuándo le escuchó: 

- José, te voy a preguntar algo. Autora Verónica O.M. 

martes, 10 de agosto de 2021

Otros tiempos capítulo n°5

 Al extender el brazo...
José percibió estar solo en la cama y encendió la luz.
El cuarto parecía fantasmal con aquella iluminación deficiente. Se levantó rápidamente, cogió una chaqueta y se la puso encima. 
Creía saber dónde podría estar su mujer. Aquel problema de Anita lo llevaba por el camino de la amargura, ella apenas era consciente, intuía, pero no se atrevía a preguntarle directamente y él jamás tocaba aquel tema.
Salió del cuarto y se topó con los ojos abiertos del perro que lo miraba sabiendo que iba a recibir una reprimenda.
-Y tú podías haber salido detrás de ella - dijo enfadado.

Amigo ya se había levantado y al escucharlo agachó las orejas. Y salió tras él guardando las distancias.

En la noche... un tercer personaje había hecho acto de aparición, no era otro que don Federico. Se creía sólo hasta que una sombra lo sacó de sus pensamientos. Pese a la oscuridad, le pareció que se acercaba una mujer y se sorprendió mucho cuándo reconoció a Anita y se preguntó qué hacía sola en plena noche.
Se escondió dispuesto a observarla y saber... 

La mujer llegó hasta el río e intentó sentarse en la orilla, la hierba estaba mojada y se levantó desorientada al notar la humedad. 

José aceleró el paso y a medida que iba llegando a su lado se iba quitando la chaqueta.
Al momento era ella quien la llevaba encima de sus hombros. 

-La llevó de vuelta a la casa, Amigo andaba detrás de ellos, al parecer su mamá humana no se encontraba demasiado bien ya que no había notado ni su presencia.

Al día siguiente... Anita sospechaba que algo había sucedido en la noche, pero como José nada dijo, ella calló.
Verónica O.M. 
Continuará 

jueves, 5 de agosto de 2021

Otros tiempos capítulo n°4

 Antes de apagar la luz y darse las buenas noches.. 

Anita cepillaba su larga melena. Dedicaba unos minutos a ese menester y su pelo negro brillaba de sano y limpio. 
No tenían demasiado ni los demás tampoco, excepto:

Don Federico, si, era quien más tenía, pero no por él y su esfuerzo... su mujer Doña Manolita había heredado la casa y las tierras de sus padres y no eran poca cosa. 

Juan el panadero también estaba situado...  En su panadería, además de pan se podía comprar todo lo necesario y más, aunque si se pedía algo extraordinario el mismo se desplazaba a buscarlo al pueblo vecino y no tardando demasiado... 

Y Maria también destacaba en esta lista de tener... en su pequeña tienda disponía de plantas medicinales, cremas, perfumes y ungüentos de lo más variado. 

Anita se acostó y José apagó la luz. Ella se acurrucó a su lado y el hombre la apretó junto a él. Y así se durmieron. El hombre había tenido un día agotador y ella se quedó con las ganas.

Amigo, el perro, dormitaba en el suelo del comedor, encima de una especie de enorme cojín y semi tapado con un trapo. 

Al rato, Anita se levantó, abrió la puerta y salió al exterior. El perro al verla pasar ni se inmutó. 
Verónica O.M. 
Continuará 

ESTOS SON LOS PERSONAJES DE HASTA QUE TÚ TE VAYAS

A medida que vayan apareciendo nuevos personajes los iré agregando para que la novela sea mucho más fácil de leer.
José: marido de Anita
Anita: mujer de José
Amigo: perro de ambos
María: curandera querida por todos
Juan: panadero, hombre muy afable
Don Federico: patrón de José y marido de Doña Manolita
Doña Manolita: mujer de Don Federico. Está enferma.
Paco: vecino de José y Anita
Eulalia: mujer de Paco
Linda: perrita de Paco y Eulalia

Mis post más visitados en la última semana

Mi lista de blogs

Gracias, Ester.

Regalo desde el blog DESVIO 24

Regalo desde el blog DESVIO 24
Muchas gracias Jhossef

Premio desde el blog DESVIO 24

Premio desde el blog DESVIO 24
Muchas gracias Jhossef

REGALO DE LA CHARCA DE ELISA

REGALO DE LA CHARCA DE ELISA
muchas gracias, clica en la imagen

Premio de Los relatos de Ana

Premio de Los relatos de Ana
Muchas gracias Ana

DOS PREMIOS PARA ESTE BLOG

DOS PREMIOS PARA ESTE BLOG
Muchas gracias Nela

PREMIO B. AMIGOS DE LA RED

PREMIO B. AMIGOS DE LA RED
Muchas gracias Marita

PREMIO POEMAS INQUIETOS

PREMIO  POEMAS INQUIETOS
Gracias amigo

REGALO DE MI TOCAYA VERÓNICA

REGALO DE MI TOCAYA VERÓNICA
Muchas gracias

PREMIO REVISTA DE MIS ANTOJOS

PREMIO REVISTA DE MIS ANTOJOS
MUCHAS GRACIAS

Regalo del blog de Ariadna

Regalo del blog de Ariadna
muchas gracias amiga...

Regalo del blog Musa, papel y pluma

Regalo del  blog Musa, papel y pluma
muchas gracias Myriam

REGALO DEL EL ESCONDITE DE LAS GOLONDRINAS

REGALO DEL EL ESCONDITE DE LAS GOLONDRINAS
Mil gracias querida Victoria

Regalo del blog y sigo pensando

Regalo del blog y sigo pensando
muchas gracias EriKa

REGALO DE MIS SENTIMIENTOS

REGALO DE MIS SENTIMIENTOS
Gracias tocaya

Premio para este blog

Premio para este blog
Muchas gracias Sor Cecilia, si clicais en el premio entraréis en su bello blog

visitantes