relatos de Verónica
Blog de relatos. Deseo os gusten. Este es mi 2° blog Hay otros..
sábado, 28 de febrero de 2026
Otros tiempos capítulo n°47
domingo, 1 de febrero de 2026
Otros tiempos capítulo n°46
Besó a su mujer y quedó a su lado...
Anita se extrañó y mirándolo fijamente le preguntó:
—Me quieres decir algo, José?
El marido no sabía si haría bien o mal contándole...
—Don Federico ha dejado sola en la casa a su mujer. —Trago saliva para seguir con aquella incipiente conversación. —Me dieron ganas de agarrarlo por el pescuezo. Pero ya me conoces, Anita. Mis padres me enseñaron a obedecer y callar cuándo son otros los que pagan por nuestro trabajo.
El semblante de Anita se tornó serio y preocupado.
—Y ahora qué hacemos? No podemos dejarla sola. Amigo me acompañará y nos quedaremos con ella por esta noche. Sírvete la cena. Nosotros nos vamos. Ah, mañana hablaremos de una propuesta que nos ha ofrecido doña Manolita.
—Os acompaño.
—No, José. Cena, lávate y descansa. Y le dio un beso de buenas noches.
Y cogió lo necesario para pasar la noche fuera de casa.
El camino apenas iluminado...
Pero una hermosa y brillante luna parecia ir con ellos también.
Otro día más.
Autora Verónica O.M.
miércoles, 15 de octubre de 2025
Otros tiempos capítulo n.° 45
Y claro que don Federico tuvo que ver en su demora.
—Coloca la cama en esa pared — una vez colocada no le gustó. Y lo hizo cambiar al lado de dos paredes más, exceptuando la que tenía la puerta de entrada.
Siguió sin gustarle demasiado. Siempre encontrado algún pero...
Y todavía quedaba traer ropa de cama e hizo que José le acompañase a la casa. Se quedó esperando afuera. La oscuridad iba avanzando.
Al rato... manta en mano y otras cosas que necesitaba para pasar la noche. Le escuchó despotricar.
—Ahí te quedas, mujer. Ya me echarás de menos y me pedirás perdón. Y se rió con ganas.
José nada dijo. Y si su patrón hubiese visto su gesto muy seguro no le hubiese gustado.
Nunca trataría a su Anita así.
Y le daba tanta pena que a la dueña de la casa y aquellas tierras tuviera de marido a aquel tipejo que no sabía valorarla.
Ya entrada la noche y agotado por el trabajo y las tonterías e imbecilidades de su patrón. Llegó a su remanso de paz.
Amigo le escuchó antes de entrar y de puro contento saltó de su mantita y lo esperó detrás de la puerta.
Otro día más.
Continuará
Autora Verónica O.M.
jueves, 2 de octubre de 2025
Otros tiempos capítulo n°44
No sabía como José reaccionaría ante la propuesta de doña Manolita. Un ser humano excepcional. Humilde y agradecida por las molestias que le ocasionaba.
No podía entender a su marido déspota e hiriente, para una mujer buena y que no pasaba por sus mejores momentos.
Y sin duda... la vida le daría su merecido.
Y no le cabía duda que a doña Manolita las cosas le cambiarían.
Y cada noche antes de dormir. Rezaba por ella, mentalmente.
—Voy a preparar la cena.
Amigo fué tras ella. Y se acomodó encima de su mantita de color marrón. Esperando a que su madre humana preparase algo sabroso.
Y José no llegó a su hora habitual. Seguro que su patrón tuvo mucho que ver en aquello.
Continuará
Otro día más.
Autora Verónica O.M.
lunes, 15 de septiembre de 2025
Otros tiempos capítulo n ° 43
domingo, 7 de septiembre de 2025
Otros tiempos capítulo n°42
Esperaron hasta que don Federico se marchase de la casa.
El hombre, no tardó en bajar de la primera planta. Hizo un ruido estrepitoso bajando los escalones.
Molestar era su prioridad.
Cuándo tuvieron la plena certeza de su marcha, doña Manolita, empezó a hablar del incidente que hacía un rato había sucedido.
Lo hizo con lágrimas en los ojos. Era tal su congoja que un golpe de tos le sobrevino sin poderlo evitar.
Anita le puso agua en un vaso y esperó a que a la mujer se le pasase.
Bebió tan solo un sorbo y se sintió mejor.
—Gracias Anita.
Una media sonrisa fué su respuesta.
—Me gustaría que tú, José y Amigo vivierais en la casa de mis padres. Está detrás de esta. Necesita ser limpiada y poco más. Y no, no tendríais que pagar nada. Tan solo cuidarla.
—No sé... deberé consultarlo con José.
—Claro. Ya me dirás...
Don Federico ya estaba dando órdenes a José.
—Saca todos los trastos de ahí dentro y los colocas dónde no molesten. Y busca algo para taparlos. Necesito este lugar para poner un camastro. No, no me mires con esa cara. Será por poco tiempo. A esta mujer mía hay que darle un escarmiento.
José nada dijo. Y claro que pensó... pero le habían enseñado a callar y no contradecir a quien pagaba por su trabajo.
Pero de forma un tanto miserable.
Autora Verónica O.M.
Continuará...
miércoles, 27 de agosto de 2025
Otros tiempos capítulo n°41
Los días parecían eternos y en realidad pasaban rápidamente.
Le dejó la comida a José y que andaba cerca de la alambrada.
Antes había ido a comprar el pan a la tienda de Juan. Siempre tan atento y que le dió recuerdos para José.
Anita se los dió de su parte y José sonrió.
—Qué tengas un buen día, Anita.
—Tú también.
Y se encaminó a la casa, esperando que el día fuese tranquilo.
Antes de empujar la puerta de entrada, escuchó voces altas y decidió quedarse afuera. Y pudo escuchar como Don Federico se encaraba con su mujer y de forma vergonzante.
—No sé qué te has creído que eres, Manolita? Si solamente sabes dar pena, pero a mi no me la das. Me tienes harto, muy harto.
—Si tan harto estás, vete. Quererme... ni por asomo. Así que cuando gustes, coje tus cosas y no vuelvas. Te recuerdo que todo es mío. Me lo dejaron mis padres.
El hombre la miraba con furia. Sabía que era verdad. Pero no iba a ser tan bobo de perderlo todo.
Cerró la puerta de la habitación de un golpe seco. Y subió las escaleras haciendo demasiado ruido.
Anita decidió entrar y se dirigió al cuarto dónde con anterioridad se sintieron aquellas voces.
—Puedo pasar, doña Manolita?
—Pasa, Anita.
Las mujeres se miraron. Y Doña Manolita con voz sumamente bajita le dijo:
—Después hablamos.
Continuará
Autora Verónica O.M.
viernes, 22 de agosto de 2025
Otros tiempos capítulo n°40
El ruido de la llave girando...
Alertó a Amigo. El perro se puso al lado de la puerta para recibirlo.
—Qué hay, Amigo. —Dijo con aprecio.
Y con la mirada, agradecía aquel gesto.
Era un perro, si, pero quien sería el-la osad@ de pensar que no tenía sentimientos. Si ellos son puro amor.
—Anita, ya llegué. Y dirigió sus pasos hacia la cocina.
La mujer se secó las manos. Y se dieron un beso en los labios.
—Voy a adecentarme mientras pones la mesa.
Al rato, poco, salió oliendo a limpio. Anita lo miró y pensó que dados los tiempos... había tenido mucha suerte encontrando en su camino a José. De no haber sido por él, su vida hubiera sido bien distinta.
Cenaron en silencio.
Anita hubiese querido decirle lo que la preocupaba, pero se contuvo y nada dijo.
—Y pensó. —Otro día será.
El día había finalizado y tocaba descansar.
José se durmió enseguida.
Pero Anita permaneció despierta hasta altas horas.
Otro día más.
Autora Verónica O.M.
sábado, 9 de noviembre de 2024
Otros tiempos capítulo n°39
La novela continúa...
De regreso a casa, pensó en lo que le había recomendado Maria. Aquella mujer para Anita era un pilar muy importante en el que sujetarse cuando por un motivo u otro se le venía el mundo encima.
También pensó en Don Federico...
No le gustaba la forma en que era mirada por él. Tenía un trasfondo que le helaba la piel, aunque sintiera que el rubor encendía sus mejillas.
Se daba cuenta del doblez de aquel personaje.
Sabía a la perfección, que a José le incomodaba que ella hubiese aceptado llevar la casa de su patrón.
Pero doña Manolita, le daba tanta pena...
Llegó a la casa y abrió la puerta. Amigo estaba esperándola detrás de la puerta.
Le acarició el lomo y el perro movió el rabo de puro contento.
Se aseará antes de empezar a preparar la cena.
Después... Amigo, la seguirá hasta la cocina, para estar al lado de su madre humana. La quería tanto... como los perros suelen querer.
Otro día más.
Autora Verónica O.M.
lunes, 26 de agosto de 2024
Os explico...
No, no olvidé que tengo esta novela sin terminar y también otra en poemas de vero y más
Me he tomado un tiempo para averiguar si quiero seguir escribiendo. Os confieso que he estado a punto de no seguir. Pero, lo que gusta hacer...
Y al final, todo vuelve donde debe.
Verónica O.M.
Gracias por vuestra comprensión🫂
lunes, 25 de septiembre de 2023
Otros tiempos capítulo n°38
Se despidieron con un hasta pronto.
Le fue bien el hablar con María y estaba convencida de que aquella mujer había sido puesta en su camino para poder sanar aquella vieja herida. Y pensaba seguir sus sabios consejos.
Llegó a la casa a realizar su trabajo.
La puerta de entrada estaba entornada y entró. La otra, la del cuarto estaba cerrada y se extrañó.
Llamó a ella con suavidad a la par que pronunció:
—Puedo entrar, doña Manolita?
—Si, Anita.
Al tenerla delante se percató de los ojos llorosos de la mujer y sin preguntar... ella le dio la respuesta.
—Hablé seriamente con él y me faltó al respeto. Parecía una fiera y cerró la puerta de malas formas. Ay, Anita, no me importaría cerrar los ojos para siempre.
—No diga eso, por favor. —Le sostuvo las manos dándole ánimos.
Y empezó la rutina en sus quehaceres. En primer lugar atendiendo a la mujer. Después todo lo demás...
Doña Manolita, se encontraba mucho mejor fisicamente desde que Anita la atendía.
La casa había recobrado el orden y la limpieza. Y como no... las comidas eran suculentas, como antaño, antes de estar postrada en la cama y vivir encerrada en aquel cuarto y en permanente soledad.
Don Federico la vio salir de la casa y salió a su encuentro.
—Hola, Anita, ya te vas?
Un sí tajante fue su respuesta y se despidió con un:
—Perdóneme don Federico, pero llevo mucha prisa.
Allí quedó, plantado y herido en su amor propio.
—Caerás, aunque me cueste...
Autora Verónica O.M.
Continuará
viernes, 28 de julio de 2023
Otros tiempos capítulo n°37
Se sintió mejor...
Después de haber contado, llorado, haber sido escuchada y, aconsejada, por aquella mujer que era poseedora de tanta sabiduría. Nunca había conocido a una persona como ella y más siendo mujer.
Llegó, de no se sabía donde...
Montó aquella tienda y, la gente con su incultura empezaron a tacharla de lo que no era. Bruja.
La incultura, tiene eso...
Asusta lo diferente, lo que no se entiende y, como no, lo que ni por asomo se posee.
Envidia? Toda y más.
María, era como un Ángel, y no, no tenía alas físicas, pero, poseía una mente abierta y, con una capacidad sorprendente de entendimiento y conocimientos.
—Te ha acompañado Amigo?
—Si, se quedó en la puerta.
—Deja que entre y le pondré agua. —Mientras, la mujer buscó un cacharro y le puso agua del grifo.
El perro ya conocía el lugar, a Maria y, también sus caricias.
Con delicadeza, le pasó su mano derecha por el lomo.
—Qué bueno y, qué guapo.
Amigo, movió el rabo, de puro contento y fué a beber el agua, que aquella bondadosa mujer había puesto para él.
Verónica O.M.
Continuará
domingo, 16 de julio de 2023
Otros tiempos capítulo n°36
Ya, por la mañana...
José acababa de marchar y, ella decidió que llegaría más tarde a sus deberes u obligaciones no impuestas y, que hacía con agrado por doña Manolita. Una mujer necesitada de atenciones y, tan machacada, por quien no sentía siquiera compasión.
Adecentará su hogar... e irá a ver a Maria. Necesitaba hablar con ella y, estaba convencida de que aquella mujer sabia, la ayudaría. Deseaba dejar atrás, tanto dolor sufrido y, el rencor, que era incapaz de superar.
Amigo, el perro, salió tras ella y juntos subieron la cuesta.
Al parecer, Maria, acababa de barrer la puerta y entraba para adentro y, ni siquiera se percató de sus presencias.
—Amigo, espérame.
El perro se echó en el suelo y, se dispuso a esperarla...
El sonoro artilugio de la puerta alertó a Maria y asomó la cabeza. Estaba en la trastienda y, al ver a Anita se le alegraron los ojillos.
—Anita ya salgo. Un momento que me estoy lavando las manos.
Anita sonrió y esperó.
—Buen día, Anita, qué te trae por aquí?
—Buen día, Maria. Ahora, te contaré...
Y le contó, y, lloró y, Maria le trajo un vaso con agua y, que por supuesto había disuelto algo, porque al poco rato ya estaba mucho más tranquila.
La mujer la hizo entrar en la trastienda y la invitó a sentarse en un cómodo sillón.
—Anita, harás lo siguiente. Te explico: Cada día, escúchame bien, cada día y sin olvídarte de ninguno. Dirás en voz alta: Te perdono por haberme dañado, vete de mi vida para siempre. Lo repetirás, hasta que te lo creas. Te aseguro que funciona. Y antes de que me preguntes... no, no es magia, es un ejercicio mental.
Nota de la autora.
Dejaremos que Anita, se quede un rato sentada en el sillón. La buena de Maria acosenjándola y a Amigo, esperando que salga la mujer que hace las veces de una madre amorosa.
Verónica O.M.
Continuará
Os deseo un buen domingo 🌺😎
viernes, 7 de julio de 2023
Otros tiempos capítulo n°35
Pasó la noche intranquila...
Y como cabía esperar, se levantó de la cama.
José, no se percató. Ella se dirigió hacia el comedor y, al no ser consciente de lo que hacía intentó abrir la puerta de salida.
Amigo la escuchó... y no se lo permitió, tirándole de la parte baja del camisón
Dió media vuelta y, volvió desorientada al cuarto. Se metió en la cama y, ahora sí fué consciente de que algo le ocurría y, sabía la causa.
Iría a ver a Maria y, le contaría. Seguro que aquella mujer tan sabia la podría ayudar.
José no se había percatado de nada y seguía durmiendo.
La escasa luz de una sola bombilla creaba sombras en el cuarto y, Anita se tapó hasta las orejas. —Miedo? Posiblemente.
Sabía que sería incapaz de volverse a dormir.
Y no, no contó ovejitas, pero sí, cada segundo que iba moviéndose dentro de la esfera del reloj–despertador.
Verónica O.M.
Continuará
sábado, 27 de mayo de 2023
Otros tiempos capítulo n°34
No pudo quitarse del pensamiento, la forma como don Federico trataba a su mujer y, los demonios del pasado volvieron de nuevo a su mente. Su rostro se transformó de inmediato y, sus ojos destilaron toda la rabia acumulada en su corazón.
—Algunas madres, no debieron parir semejantes engendros que hunden nuestras vidas. —Lo dijo por el marido de su propia madre, por don Federico y, por tantos otros que no trataban a las mujeres como merecían.
Y se lamentó de no haber ido a la cocina en el momento preciso e interrumpir a aquel malnacido que no tenía respeto ni con su propia mujer.
Y de ese talante estuvo hasta que llegó José y, se guardó para ella el malhumor.
Un beso en los labios y su sonrisa al ver que Amigo no les quitaba la vista de encima.
Verónica O.M.
Continuará
jueves, 27 de abril de 2023
Otros tiempos capítulo n°33
Proseguimos...
La puerta del cuarto estaba cerrada y ni pensó en entrar. Intentó no hacer ruido y dirigió sus pasos hacia la cocina.
Un poco más y le da algo... al ver a su mujer allí sentada.
—Qué haces aquí — Dijo en voz alta y enfadada.
Doña Manolita lo miró y se tomó un buen rato en responderle.
Anita había escuchado al hombre desde el cuarto y, estaba espectante a lo que pudiera suceder en la cocina.
—Anita me trajo hasta aquí mientras limpia el cuarto. Te parece mal, Federico? Ese cuarto, que no te has tomado la molestia de adecentar para tu mujer enferma.
No la quiso escuchar y tampoco dijo nada y salió de la cocina. Intuyó que Anita tuvo que escucharles y no le gustó se llevase de él aquella mala impresión.
Por la ventana vio al hombre alejarse y entonces Anita salió.
—Qué mala suerte que he tenido, Anita, con este hombre. El tuyo es diferente, puedo intuirlo. Cuida de él.
Del brazo la llevó al cuarto y la acomodó en la cama.
—Está todo a su gusto?
—Claro que lo está, mujer, gracias.
Y tímidamente le sonrió.
Verónica O.M.
Continuará
lunes, 13 de marzo de 2023
Otros tiempos capítulo n°32
Al día siguiente...
Entraba en casa de doña Manolita y don Federico.
La puerta estaba entornada y entró. Dirigió sus pasos al cuarto y antes de entrar, llamó con los nudillos.
—Pasa, mujer.
—Buenos días, doña Manolita.
—Buenos días, Anita.
—Ha desayunado? necesita ir al baño?
—No he desayunado, Anita y, necesito ir al baño. Me sabe tan mal... —No acabo la frase y como avergonzada bajó los ojos.
Anita se percató de ello y nada dijo. Se hacía cargo de la situación de aquella mujer y con la prudencia que la caractizaba supo estar en su sitio.
A la hora más o menos... ya se había metido en el cuarto y allí tenía para rato.
Desde la cocina, doña Manolita la escuchaba trajinar. Habían decidido de que era el mejor sitio dónde podría esperar a que ella hiciera del cuarto un lugar habitable. La mujer estaba sentada en el silloncito del cuarto y que Anita había llevado hasta la cocina.
Una gran toquilla por encima de los hombros y una manta le tapaba las piernas.
Hubiera estado mejor en el salón, pero los escalones se lo habían impedido.
El salón estaba en la otra planta y, dada su debilidad, Anita, no lo consideró aconsejable.
Ya había descolgado la gruesa y enorme cortina, era tanto el polvo acumulado en ella... que estaba más que claro de que aquello a doña Manolita no la había beneficiado en nada.
Decidió sacarla afuera y lo hizo con cuidado y para no extender aquella suciedad por la casa.
La ropa de cama corrió la misma suerte y la sacó afuera.
Limpió todo y más. Mientras, la ventana permanecía abierta y purificando aquella estancia.
Tan sólo quedaba hacer la cama y supuso que en el armario encontraría lo que necesitaba.
Unas sábanas blancas y, seguro que bordadas por doña Manolita y un edredón en tonos suaves fué lo elegido.
Al rato, ya estaba el cuarto como en sus mejores tiempos.
Verónica O.M.
Continuará
sábado, 11 de febrero de 2023
Otros tiempos capítulo n°31
Ya, en su hogar...
Valoraria que trabajos haría diariamente y cuales los fines de semana.
Calentó agua y la vertió en el barreño de zinc. El agua ardía, añadió fría y se quitó la ropa dispuesta a asearse.
Y no pudo evitar pensar en su niñez y en el sufrimiento que le generó el nuevo marido de su madre.
Y siempre le ocurría lo mismo al despojarse de las prendas.
Las manos de aquel degenerado tocándola y el asco que le provocaba cuándo la penetraba sin ella querer y lo más triste sin poder hacer nada para evitarlo.
Su madre no la hubiese creído y es más la hubiera castigado por difamar al que consideraba lo mejor que pudo entrar en sus vidas.
Ya lavada y seca, fué al cuarto a vestirse.
Y ya limpia... empezó con las tareas que pensaba realizar aquel día.
Y se propuso no volver a pensar en aquel doloroso tema.
Lo dejo por hoy.
Continuará
Verónica O.M.
lunes, 16 de enero de 2023
Otros tiempos capítulo n°30
No podia creer que se pudiese vivir de esa forma tan cochambrosa. La cocina llena de cacharros sucios y tuvo que hacer espacio para poder fregar. Mientras lo hacía y dentro de un barreño estaban en remojo tantos otros y con restos de comida pegados.
No, no lo dijo en voz alta, pero si... pensó que los había guarros. Al tal Federico. le quedaba grande aquel don, inmerecido.
Todavia le quedaba rato enfaenada en la cocina y secándose las manos, volvió al cuarto por si doña Manolita necesitaba cualquier cosa.
—Puedo pasar?
—Claro, mujer. Pasa.
—Necesita algo?
—No, gracias. Anita, siento en el alma que tengas que fregar y limpiar lo que es obligación de mi marido. —Sus ojos brillaron por momentos y en su voz se percibía la desilusión contenida.
—No se preocupe por eso, lo hago de buen grado. Si no me necesita volveré a la cocina.
La mujer la miró al marchar y pensó que no hubiese estado nada mal tener como amiga a Anita.
Escuchaba el trajín que la mujer se traía en la cocina y con aquel sonido echó una cabezadita.
Cuándo acabó de fregar volvió de nuevo al cuarto y se la encontró dormida y no quiso despertarla.
Volvió a la cocina y decidió que con lo que hubiese en la nevera y en la alacena podría preparar la comida.
Tendría trabajo a lo largo de los días... pero estaba dispuesta a ayudar a aquella mujer que la necesitaba.
Habían acordado unas horas y aquellas ya habían pasado...
Ya no tendría tiempo para dedicarlo a su hogar y esperaba realizar lo más pesado los fines de semana.
Autora Verónica O.M.
Continuará
martes, 10 de enero de 2023
Otros tiempos capítulo n°29
Volvieron al cuarto y Anita la ayudó a sentarse en la silla y le haría la cama.
Estiró las sábanas y la colcha, ahuecó la almohada, los grandes cojínes y que la mujer precisaba para que no le doliese el cuerpo de tantas horas, tantos días y tanto tiempo allí postrada.
Doña Manolita la observaba y sus ojos brillaban al hacerlo. Hacia tiempo que no pisaba la calle y que nadie la visitaba.
Un golpe de tos le sobrevino de nuevo y Anita dejó lo que hacía para atenderla. —Está mejor, doña Manolita?. —Sostuvo el vaso de agua en su mano y hasta que la mujer se calmara.
Quizás fuese una corazonada o quizás una suposición, pero Anita, ya se estaba haciendo un juicio de valor, y...
—Creo, que ya sé lo que le sucede, doña Manolita. Puedo hacerle una pregunta?
—Si, claro que puedes...
—Desde cuando no se limpia, se ventila, entra el sol, se lava la ropa de cama y la enorme cortina?
Doña Manolita la miró y bajó los ojos. —Desde hace mucho, Anita. Caí enferma y ya no pude... mi marido no tiene tiempo y él ya no duerme aquí.
Le dio tanta pena... y pensó que cualquier ser humano puede vivir una situación insostenible y guardar en el corazón ese dolor.
—El polvo que hay en el cuarto hace que se sienta mal. Estar postrada en la cama la debilita. La falta de ventilación, el sol son necesarios.
—Y mi aseo personal también, Anita. Lo has omitido, para no ofenderme...
—No se preocupe, doña Manolita, la ayudaré en todo lo que esté en mi mano. Mañana, me dedicaré a este cuarto y si no me necesita voy a la cocina a fregar...
—Gracias, Anita, y no me llames con tanta ceremonia. Manolita, mejor.
Verónica O.M.
Continuará
ESTOS SON LOS PERSONAJES DE HASTA QUE TÚ TE VAYAS
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