La familia pasaría unos días en una casita en el campo...
Al parecer era un lugar tranquilo y pensaban que sería el sitio idílico para descansar y desconectar de la gran ciudad.
Pero mejor se hubiesen quedado allí, porque fue acomodarse y empezaron a surgir los problemas. Al principio se lo tomaron a broma pero era uno tras otro y aquello se convirtió en una pesadilla. Desde reventones de agua, goteras, el baño se les inundó y en la cocina no podían cocinar ni una triste tortilla por falta de gas.
Al día siguiente la familia se volvía a la ciudad. El padre se quejaría a la agencia que le había alquilado tal porquería.
Y eso que había pagado muchos euros.
Verónica O.M.
Dibujado por mi y recordando los dibujos de la niñez, je,je.