De su marido no volvió a saber mas, no se preocupó de saber si había ido a parar a la cárcel, aquel hombre, ya no formaba parte de su vida.
Al momento de estar en su hogar, se acordó de algo, y un estremencimiento la sacudió.
¡No había caído, en cambiar la cerradura! haciéndose la valiente, se dijo que por una noche, no iba a pasar nada. Ya buscaría mañana a alguien que se la cambiara.
Acostó a su pequeño Enric, después de haberlo bañado y alimentado, se quedó un ratito al lado de la cuna, hablándole muy dulcemente, hasta que el pequeño cayó en un plácido sueño.
Se disponía a acostarse, cuando de pronto escuchó el ruido de la llave, al girar dentro de la cerradura, se sobresaltó de tal manera, que no fue capaz de moverse del sitio donde estaba.
El marido entró de sopetón, y se la encontró en medio del pasillo temblorosa.
La miraba sin pestañear, sus ojos destilaban todo el odio y el veneno, acumulado desde que ella lo había denunciado.
Que te creías zorra, que te ibas a librar tan fácil de mí? si eres estúpida y tonta, no se te ha ocurrido ni cambiar la cerradura, para que no pudiese entrar.
¡No me hagas nada! por favor, no me dejaste otra alternativa, me pegabas y me insultabas constantemente, no podía continuar así viviendo.
¡Lo que tendría que haber hecho, zorra asquerosa, es haberte matado! si, eso mismo, haberte matado de un golpe, así no te habrías vuelto en mi contra.
¡Por favor vete! Enric está durmiendo, lo vas a despertar.
El hombre enfurecido,se abalanzó sobre ella, y empezó a apretarla del cuello, con tanta saña, que la mujer un rato después cayó al suelo. !Se le había escapado ya la vida!
El niño empezó a llorar, al no acudir nadie a consolarlo, lo hizo con mas fuerza. El hombre no se detuvo ni un segundo. Salió de la vivienda dando un portazo.
Los vecinos de al lado, al oír el llanto del bebé tan exagerado, tocaron al timbre, nadie acudió a abrirles la puerta, y pensaron que allí pasaba algo muy extraño.
Decidieron, que lo mejor era llamar a la policía.
Al día siguiente, en el barrio, no se hablaba de otra cosa......de la muerte de una mujer, al parecer asesinada.
Al pobre niño, de momento se habían hecho cargo los Servicios Sociales.
Se inició la búsqueda del marido, como presunto sospechoso.
FIN
Verónica
